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El Clásico de punta a cabo
SANTIAGO DE CUBA.—La pasión deportiva cubana ante el Clásico se expresó con toda intensidad en la Peña Deportiva de la Plaza de Marte. En sesiones permanentes, los peñistas santiagueros y muchos transeúntes debatieron jugadas, hicieron pronósticos, vibraron con cada fildeo, ponche al contrario y batazo del equipo cubano. Cada carrera arrancó un aplauso; cada triunfo una ovación. “Cuba ha defendido su honor”. “Muchos preguntaban, ¿a dónde va Higinio Vélez con ese montón de muchachos?”. ¡Y miren a dónde llegó! Así estuvo ayer la Plaza de Marte, como todo Santiago, como toda Cuba y más allá, orgullosos de un equipo cuyo corazón no cabe en un campo de pelota. (Orlando Guevara Núñez. Foto: Jorge Luis Guibert G.)
MATANZAS.—En una de las esquinas del céntrico parque Yumurino René Fraga se suscitó en la mañana de este lunes una conversación poco habitual. Un grupo de trabajadores de la Salud, en su mayoría mujeres, discutían... de pelota. “En estos días todas las mujeres hemos respetado el espacio de la pelota (se ríe). Es una cosa tremenda. Esta noche nos vamos a quedar frente al televisor hasta la hora que sea, y luego nos vamos a la calle a festejar. Esto es algo que pocos esperaban. Nuestros muchachos han jugado muy bien, esa es la verdad”. (Midiala Morales). “Yo no soy muy fanática que se diga, pero los partidos decisivos no me los pierdo”. (Leidys Terán). Frases sueltas. “Mi esposo está sin comer desde hace días, me tiene desquiciada”. “Dice el mío que hoy el equipo sí deja el pellejo en el terreno”. “El mío está ronco de tanto gritar”. “El mío me altera. No hace más que hablar del tema”. (Texto y foto: Ventura de Jesús).
HOLGUÍN.—Feliz iniciativa la creación del Puesto de Mando de las Peñas Deportivas para el Clásico Mundial. Desde el mismo inicio de las competencias y aun antes, de mostró su utilidad, no solamente por canalizar las opiniones de los amantes del entretenimiento nacional, sino por la atención diferenciada a los atletas y familias, propiciar contactos y servir de termómetro a la dirección del INDER, al Comité Olímpico Cubano y a la Comisión Nacional de Béisbol. Muy feliz porque, además, propició trascendentes análisis de los aficionados de todo el país, que pueden resultar de mucha utilidad para la continua consolidación del béisbol y que merecieron consenso, como propiciar desde edades tempranas, la preparación de bateadores ambidiestros, de pitchers abridores, intermedios y cerradores e incrementar la cantidad de juegos en eventos que ele ven el “techo” de la pelota nacional, como debiera ser la Serie Selectiva, para acercarla en calidad y rigor a los grandes eventos, sin renunciar a la pureza de nuestro deporte revolucionario. (Alexis Rojas Aguilera. Fotos: Juan Pablo Carreras).
En la Isla de la Juventud: El entusiasmo invadió los barrios
En tierras agramontinas: Jugamos por el pueblo y por amor
21 de marzo de 2006
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