Un árbitro habanero con éxito en Arizona

Nelson Díaz en el Clásico Mundial

MIGUEL HERNÁNDEZ

El mejor árbitro cubano también tuvo nota excelente en el examen del Clásico Mundial de Béisbol donde compareció en Phoenix en el grupo de Estados Unidos, Canadá, México y Sudáfrica.

Foto: RICARDO LÓPEZFueron 22 umpires de las ligas menores los que actuaron, en su casi totalidad norteamericanos, menos Nelson Díaz Blanco, que presentó credenciales en Arizona con un expediente de los torneos olímpicos de Atlanta y Atenas, varios campeonatos mundiales, el hombre de los dos juegos contra los Orioles en 1999, y con un gran prestigio en los certámenes domésticos.

El ex receptor de 52 años, 21 de ellos como juez, aclara que no hubo árbitros de Grandes Ligas porque estos no llegaron a ponerse de acuerdo con los organizadores respecto al pago para actuar en el Clásico, no obstante, califica de "muy buena" la actuación en general de sus colegas.

"¿Incluso Bob Davidson?" le pregunté. "Yo estaba en el grupo de él en Arizona, y en los tres juegos en que trabajamos, yo siempre en la tercera, lo hizo muy bien, no puedo decir lo contrario, pero en la segunda ronda se puso un poco pesado".

Davidson fue el umpire de home que estaba mirando no se sabe para dónde cuando Tsuyoshi Nishioda realizó el pisa y corre con todas las de la ley, como lo demostraron las imágenes televisivas que han recorrido el mundo beisbolero. Anuló la carrera y decretó el out ante el reclamo del manager estadounidense Buck Martínez, sin encomendarse a sus otros colegas, como exige el reglamento.

Sucedió en el primer juego de la segunda ronda, en la parte alta del octavo episodio. La carrera nipona rompía el empate a tres y mantendría otros dos corredores más en circulación con un solo out. El legendario japonés Sadaharu Oh protestó, y de haber prosperado la queja, los norteamericanos habrían estado de vuelta a sus estados antes de su debacle final contra los mexicanos hace unas horas.

La jugada, según dicen, se retransmite a diario en Japón. Este jueves, cuando actuaba en la primera base del parque de Anaheim, desestimó como jonrón un batazo de Valenzuela que a todas luces chocó contra la varilla del jardín derecho en zona buena. Los mexicanos protestaron, pero sin suerte, como Oh, que debe haber recordado aquello de que la justicia tarda pero llega cuando los aztecas no creyeron ni en el venerado Roger Clemens y Japón está en la semifinal.

El destacado profesional cubano se suma a quienes no pensábamos que nuestra selección hubiera llegado tan lejos, "nunca lo esperé la verdad, pero se ha confirmado que en comparación con otros elencos estábamos en óptimas condiciones y porque nuestros peloteros juegan con el corazón mientras sus rivales lo hacen con cautela por sus contratos. Nuestros hombres tienen unas garras tremendas".

Díaz estima que para la próxima edición los organizadores deben rectificar los grupos para equilibrar el nivel y, además, evitar que los mismos equipos se enfrenten varias veces. Destacó la personalidad de los árbitros en la aplicación del reglamento y observó que los jugadores no protestan con frecuencia por una bola o un strike o un out, ni los receptores discuten tanto con sus lanzadores, "ellos no quieren equivocarse".

¿Y qué me dices de "la jugada de oficio"? le cuestioné.

Eso no está en ninguna regla. Pero te voy a hablar con toda la honestidad del mundo: somos los árbitros los culpables, porque lo permitimos. Hay veces que ni el torpedero, ni la segunda pisan y nosotros, empezando por Nelson Díaz, decretamos out algo que es incorrecto. Una situación similar ocurre con las primeras bases, que sacan el pie antes de llegar la bola. Eso no es de oficio, o es quieto o out. Como tampoco está en la regla lo de la "zona de duda", o es bola o strike.

Aclara, en el caso de Eduardo Paret en el último juego contra Puerto Rico, que fue "un tiro alto que le obligó a salir de la base". Nelson, hay árbitros que consideran a las imágenes repetidas por la "tele" como sus principales enemigos...

"Je, je... Yo me he equivocado un millón de veces, ¡y las que faltan!, pero la televisión me ayuda porque grabo los juegos en que actúo y digo: ¡concho! no me equivoqué, o ¡metí la pata!... En el año 85, en Ciego de Ávila, tuve que salir escoltado por la policía en un Matanzas-Camagüey por una clasificación en una Selectiva, debido a una decisión en segunda que decreté quieto. Hasta piedras y botellas me tiraron. Pero la televisión me dio la razón y el último día, cuando me tocó el home, el público se paró en el estadio a aplaudirme."

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18 de marzo de 2006