"Nunca perdimos la fe". Higinio

Somos tan peloteros como los demás

SIGFREDO BARROS, enviado especial

SAN JUAN, Puerto Rico.—Nunca había estado tan repleto el salón donde, habitualmente, se efectúan las conferencias de prensa en el Hiram Bithorn. Periodistas de varios países —Cuba, Venezuela, Puerto Rico, Estados Unidos, Dominicana, por solo citar cinco—, se tratan de acomodar en el local.

Por supuesto, la atracción principal eran el mentor y los tres peloteros cubanos llamados por los representantes de los medios acreditados aquí: Higinio Vélez, Pedro Luis Lazo, Yadel Martí y Frederich Cepeda. El estratega y los tres héroes principales del triunfo porque, a decir verdad, todos pusieron lo suyo.

Higinio no se oculta para expresar que: después de perder ante Puerto Rico, yo dije aquí mismo que habíamos perdido una batalla, pero no la guerra. Venezuela, como Puerto Rico y Dominicana, es un gran equipo. Pero para ir hasta el Petco Park de San Diego hay que sudar la camiseta.

¿Por qué Yadel para abrir?

Analizamos a los bateadores venezolanos, uno por uno, y llegamos a la conclusión de que Yadel le encajaba con sus bolas movidas en los bordes de la zona de duda y que, además, él está muy bien en este torneo. Lo demás lo vio todo el mundo, su control y su ecuanimidad, sin desesperarse, sin complejo alguno a pesar de estar rivalizando con una estrella como Johan Santana. Trabajó con la slider como un maestro.

Pero la labor de Yadel necesitaba un continuador. Lazo está acostumbrado a relevar en torneos internacionales de nivel y este no podía ser una excepción.

¿Qué sentiste cuando viste que las bases se llenaron, sin outs?

Nada, solo me dije: a mi no me van a empatar el juego. Apelé a la recta, que llegó a marcar 97 millas, y la slider a 89 la más rápida. Vinimos a demostrar que los títulos de campeones olímpicos y mundiales están bien ganados, no los regala nadie. Con nosotros habrá que contar hasta el último juego, ¡que nadie lo dude!

Pero si el choque hubiera llegado 1-0 al séptimo inning no hubiéramos estado tan felices como ahora. En el béisbol hace falta ofensiva y esa fue la que aportó Frederich Cepeda con su jonronazo de tres carreras sobre un envío del relevista Carrara.

¿A qué le diste?

Fue una recta que llegó alta. No, yo nunca me paro a dar jonrones. En ese momento solo estaba pensando en conectar un jit para traer una carrera. Pero la vi buena y le tiré con todo, con el alma. Yo se que muchos aficionados no estaban satisfechos conmigo después del Mundial de Holanda. Lo comprendo, ellos siempre nos quieren ver rendir. Hoy soy inmensamente feliz pues decidí un partido crucial, importante, con el cual todo el mundo se ha dado cuenta de que hay que contar con Cuba. Somos tan peloteros como los demás.

 

Sumario de Noticias

12 de marzo de 2006