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En el Tokio Dome El Clásico Mundial está al comenzar Taipei–Sudcorea, un duelo de pitcheo. El favorito Japón vs. la RP China Sigfredo Barros A pesar de los pesares, de muchas dificultades en el camino como todo lo que nace, el Primer Clásico Mundial comenzará a ser historia el mediodía del viernes en Japón, cuando un estadio impresionante como el techado Tokio Dome sirva de escenario a los duelos Taipei de China-Corea del Sur y Japón-República Popular China. Les tocó en suerte a taipeianos y sudcoreanos ser los primeros en saltar a la grama. Será, a no dudarlo, un duelo de pitcheo, pues tanto unos como otros poseen serpentineros con experiencia en la llamada Gran Carpa. El mentor sudcoreano, In-Sik Kim, es el mejor mentor que han tenido en toda su historia, pues fue el hombre que los llevó a la conquista de la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Sydney, el máximo galardón conseguido por esa nación asiática en su historia beisbolera. Sik Kim tiene al veterano Chan-Ho Park, el primer pelotero de su país que llegó a las Grandes Ligas (1994), y a un cuarteto integrado por Dae-Sung Woo (Mets), Sun-Woo Kim y Byung-Hyun Kim (Rockies) y Jung-Bong (Rojos de Cincinnati). Además, el capitán del colectivo, el jardinero Jong-Beom Lee, aseguró a la prensa en la capital nipona que sus compañeros arden en deseos de demostrar todo lo que valen en un terreno. Pero si ellos tienen, los de Taipei también. El director, Hua-Wei Lin, cuenta con una trilogía de zurdos: Hung-Chih Kuo (Dodgers), Ching-Long Lo (Rockies) y Chi-Hung Chen (Azulejos), además de dos diestros, Po-Hsuan King (Azulejos) y Chia-An Huang (Marineros). No está de más recordar que entre ellos ganan y pierden (los torneos asiáticos son el mejor ejemplo), por lo tanto pronosticar un ganador es bien difícil. JAPÓN DEBE SUMAR UN TRIUNFO Todo lo contrario será el enfrentamiento que seguirá a continuación. La República Popular China ha dado pasos de avance en el béisbol y ya participa regularmente en justas de jerarquía. Pero en esta ocasión el Clásico les servirá para ganar en experiencia, de cara a los Juegos Olímpicos, de los cuales serán anfitriones en el 2008.
Japón es el favorito de todos para ganar este grupo, con una constelación liderada por Ichiro Suzuki, con un cuerpo de lanzadores que inspira respeto hasta a los poderosos y un manager que es una leyenda, Sadahoru Oh, el hombre de los 868 jonrones en la Liga Profesional de su país. Oh tiene lanzadores para escoger, pero seguramente no apelará a sus dos principales cartas. Una de ellas es Daisuke Matsuzaka, el derecho que le colgó ocho ceros a Cuba en Atenas, cuya recta —según consta en su biografía—, llegó a las 100 millas en un choque vs. Australia, y cuyos ponches suman 1 155 en 1 216 innings durante su carrera de seis años. El otro es el zurdo Toshiya Sugiuchi, la sensación del 2005, con 18 victorias, promedio de 2,11 y 218 estrucados, en 196 entradas. Quizás el abridor sea un submarino, Shunsuke Watanabe.
2 de marzo de 2006
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