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Con el multicampeón Maykel Zulueta "Nos esperan muchas otras sorpresas" Coto Wong, Enviado especial CARTAGENA DE INDIAS.—Cuando el piragüísta Maykel Zulueta ponga su cabeza sobre la almohada todos los buenos momentos de los últimos días se le agolparán en las sienes y le recordarán que sueños y esperanzas pueden ser realidades. La Laguna de Luruaco, un bello embalse a mitad de camino entre Barranquilla y esta ciudad, será punto obligado de referencia porque a partir de ahora su vida tendrá un antes y un después. Con cinco medallas de oro en la III Olimpiada del Deporte Cubano, este espirituano de La Güira, saltó de la noche a la mañana al estrellato nacional y ya con tan solo 19 años de edad inscribió su nombre con rasgos dorados en los libros de esta cita regional, la XX edición de los Juegos Centroamericanos y del Caribe. Tres preseas áureas en las pruebas de K1-K2 y K4, todas a las distancias de 1 000 metros; y dos bronce en K1 y K2, a la mitad del kilómetro parecerían poco, pero para este disciplinado atleta es lo más grande que le ha ocurrido en su corta carrera deportiva. Con solo dos años en la selección nacional, Maykel piensa que las medallas obtenidas son un premio al esfuerzo realizado en la preparación y que sirven para que uno mida su forma competitiva. Confiesa que los 500 metros, distancia en la que obtuvo sus dos preseas de bronce no son su fuerte, prefiere los 1000 "porque el cubano es más resistente y menos veloz: En los 500 no tienes tiempo de planificar una estrategia. Casi inmediatamente después de la salida, tienes la meta delante". "Nosotros hemos montado muy poco este bote de los 500. Para los que sepan de canotaje saben que esas duplas se trabajan con tiempo, pues dependen de la armonía, sincronismo y estabilidad". De carácter afable y hablar pausado, el multicampeón centrocaribeño tiene un gran sentido de pertenencia con su deporte al que llegó hace solo cuatro años, "es lo mejor que me ha pasado en la vida y espero poderle dedicar mucho tiempo. Soy joven y tengo toda una vida por delante. Quiero darle satisfacciones a mi Patria y al movimiento deportivo cubano". Al kayac masculino cubano le está haciendo falta un líder, alguien que arrastre a los demás, no solo en resultados deportivos, sino en la dura vida del atleta de alto rendimiento, sus valores humanos, su integración social. "Si la vida me dice que debo ser yo ese líder, entonces bienvenido sea. No defraudaré a mis compañeros de la selección nacional y trabajaremos juntos para darle al deporte el nivel mundial que necesita. "Las seis medallas de oro del kayac de las nueve del canotaje es algo que nos dice que vamos saliendo. Pero yo sé que nos esperan muchas otras sorpresas".
18 de julio |
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Redacción Deportiva y Equipo de Ediciones Digitales del Periódico Granma
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