De la redacción:

Aún sin develarse el abanderado cubano

Despaigne y Yoan Pablo abrirán senda del boxeo

MIGUEL HERNÁNDEZ,
Enviado especial

ATENAS. – A ocho días de la apertura de los Juegos Olímpicos, aún no está decidido el deportista cubano que portará el pabellón patrio de la principal potencia deportiva latinoamericana durante el desfile inaugural en el Estadio Olímpico.

No son pocos los que señalan al titular olímpico de Sydney y multicampeón mundial de salto de longitud, Iván Pedroso, al recordar que su designación para encender la antorcha de la II Olimpiada Nacional ya fue una señal.

El propio presidente del INDER, Humberto Rodríguez, al escuchar la especulación en su reciente encuentro con el periodismo cubano acreditado aquí, comentó en alusión a Pedroso " pudiera tener grandes opciones... pero aún no se ha designado cuál atleta será".

El Estadio Olímpico, construido en 1982, servirá de escenario a las ceremonias de apertura y clausura, al torneo de atletismo y a la final varonil del fútbol. Con capacidad para unos 80 000 espectadores, es uno de los focos de atención en el circuito de las instalaciones preparadas para esta cita con su famosa cubierta de acero y vidrio del arquitecto español Santiago Calatrava y un ultramoderno sistema de sonido.

Por su nueva pista sintética marcharán en la noche del 13 de agosto, representantes de 202 comités olímpicos nacionales , récord de participación en estos primeros juegos del milenio, donde las mujeres, también por vez primera, debutarán en la lucha, como ya lo hicieron en los Juegos Panamericanos de Santo Domingo, en el pasado verano.

Y como de estrenos se trata, junto a Timor Oriental –cuyos atletas habían competido en Sydney bajo la bandera del COI–, lo hará Kiribati, el último en subirse al ómnibus olímpico, país situado entre Hawai y Australia, con una treintena de islitas y poco menos de 100 000 habitantes, que aparecerá en el escenario ateniense con dos velocistas y un pesista.

Y ayer una amenaza de bomba contra un banco, una huelga de 24 horas de los trabajadores de hoteles que aguardan por la familia olímpica, otro paro de 1 700 conductores de ambulancias y médicos en labores a un nivel mínimo, y un potente sismo que sacudió las costas de la isla de Kos, en el mar Egeo, a unos 370 kilómetros al sur-sureste de Atenas, sin que se haya informado sobre daños o víctimas hasta el momento, flotaron sobre el ambiente festivo, pero la vida siguió igual, todos confiados –menos la policía–, de que nada perjudicará el éxito de los juegos helénicos. Con ayuda de los dioses... y los poderes terrenales.

5 ago 04

Cuba en las Olimpiadas de Atenas 2004