Industriales abre el cerco

Aliet Arzola Lima

Hace algunos años, cuando Víctor Mesa vestía de naranja y el estadio Sandino era su santuario, el explosivo mentor declaró que Industriales era un equipo abusador si lograba ventaja, pensamiento que debe haber rondado en su mente una y otra vez en el quinto partido de la final occidental del béisbol cubano, ganado categóricamente por los Azules.

Alexander Malleta resultó la inspiración azul, tanto al bate como a la defensa. FOTO: RICARDO LÓPEZ HEVIAAlexander Malleta resultó la inspiración azul, tanto al bate como a la defensa. FOTO: RICARDO LÓPEZ HEVIA

Desde el mismo primer capítulo tomaron la delantera los capitalinos por cuadrangular de tres carreras de Alexander Malleta, suficiente para explotar a Yohan Hernández, pitcher al que le queda mucho tiempo para mostrar su valía en pleitos de máxima envergadura; por ahora queda en deuda.

Tras perder a su abridor, Víctor sintió como nunca la ausencia de Yoanni Yera, Félix Fuentes, Maikel Martínez y Joel Suárez, inhabilitados para actuar la víspera.

Ninguno de sus relevistas anduvo fino e Industriales abrió el cerco definitivamente por oportunas conexiones de Juan Carlos Torriente (tres jits y similar cantidad de anotadas más dos remolques) y Serguey Pérez (tres sencillos y una propulsada). Quien sí demostró un nivel de compromiso extraordinario fue Odrisamer Despaigne, inmenso en la lomita para poner a su equipo 3-2 arriba en el play off.

El derecho trabajó con cinco días de descanso —su ciclo durante toda la Serie—, y pese a no estar tan efectivo con el cambio de velocidad y perder por momentos el comando de sus envíos, metió el brazo y supo controlar las situaciones límite, bien defendido además, sobre todo por Rudy Reyes, Torriente y Malleta.

“Lo más difícil de lanzarle a Matanzas radica en que todos sus bateadores tienen mucho contacto con la bola y debes combinar constantemente si deseas salir airoso”, señaló Despaigne, quien a ratos mostró dotes de bailarín, tal vez en busca de concentración en el box.

Matanzas bateó, pero no produjo, pecado mortal que hasta el momento les va pasando factura en esta contienda. Baste decir que han conectado 48 inatrapables por 42 los Azules, pero les ha faltado el batazo a la hora buena.

Ahora los Leones están a un paso de alcanzar la final por segunda vez en tres campañas, y para lograrlo tendrán que obtener al menos un triunfo en la Atenas de Cuba, con el público en contra, que de seguro empujará bien fuerte

 

15 de mayo de 2012