Chirino decidió un juegazo

Sigfredo Barros

Cuando todo parecía presagiar otro choque decidido por la regla de desempate, Irait Chirino colocó casi con las manos la Mizuno 200 entre el derecho y el central para apuntarse un triple que remolcó a Raiko Olivares con la carrera que dejó al campo a Pinar y le dio a los Leones su victoria número 28.

Otro buen juego entre dos elencos que lo dieron todo en el terreno, con un duelo inicial entre los zurdos Ian Rendón y Julio Alfredo Martínez, dos lanzadores de características similares —86 millas en la recta el primero, 88 el segundo, ambos soltando la pelota por arriba del brazo tratando de sacarle el máximo de provecho a las 15 pulgadas de altura del box—, colgando cinco ceros cada uno, el pinareño aceptando solo un infield jit, el capitalino estrucando a seis rivales.

Peraza fue el hombre que rompió el celofán con su segundo cuadrangular en dos días (“el del martes fue sobre una sinker, el de hoy a una curva en cambio”, declaró), para colocar a su equipo arriba en la pizarra por tres carreras. Pero Industriales es un equipo al cual nada se le puede regalar y cuando el inicialista Lázaro Blanco no pudo retener el tiro del camarero Yanciel Ajete, luego de fildear el roletazo de Torriente, entraron Tomás y Rivalta como una exhalación.

Ya en el séptimo era otro el duelo, entre los relevistas Pavel Pino y Jesús Guerra, más efectivo el zurdo de los Azules quien permitió solo dos sencillos en diez turnos al bate, sin bases por bolas. Guerra toleró la del empate, remolcada por Urgellés y la del triunfo en el noveno. Chirino, de 5-3, fue el mejor bateador del encuentro; hoy, Frank Montieth vs. Vladimir Baños.

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