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beisboleros La decisión más difícil Desde que el béisbol se convirtió en un deporte organizado, con reglas y campeonatos de larga duración, su complejidad técnica y táctica ha originado las más diversas polémicas. Una de ellas se concentra en una pregunta: ¿cuál es la decisión más difícil para un director de equipo?
No es fácil encontrar la respuesta, pues un mentor tiene que estar atento a mil detalles, desde la preparación antes del juego hasta decidir cuál emergente va a poner en una situación tensa. Ustedes estarán de acuerdo conmigo en que una de las más complicadas de todas es saber cuándo es el momento justo para sustituir o no a un lanzador. Tomemos como ejemplo el juego nocturno del martes, entre los Mediasverdes de Pinar del Río y los Gallos de Sancti Spíritus, finalizado espectacularmente por cuadrangular de David Castillo en el final del noveno episodio. En la primera entrada, los espirituanos cayeron sobre los envíos del zurdo Julio Alfredo Martínez. Con dos corredores en circulación, trabajó con sumo cuidado frente al peligroso Yulieski Gourriel hasta llevarlo a la cuenta de 3 bolas y 2 strikes. El próximo lanzamiento fue una recta de 84 millas que Yulieski depositó limpiamente más allá de los graderíos del jardín izquierdo. Un error, sin duda alguna. Pero, ¿era ese el momento para sacar del box al zurdo, cuando solo le había lanzado a cuatro bateadores, sin saber cómo vendría el lanzador rival, en este caso el internacional Ismel Jiménez? Juan Castro opinó que no. Fue hacia el montículo, le insufló ánimos a su lanzador, que con apenas 20 años y tres Series Nacionales tiene mucho por aprender todavía, y lo dejó. El resultado se sabe: seis ceros consecutivos con cinco ponches, frente a una de las artillerías más productivas de nuestro béisbol. Muchas veces un serpentinero —particularmente cuando es joven— entra “frío” a un partido, a veces por el insuficiente calentamiento, otras por el estrés que causa el ver un estadio repleto de punta a punta, con miles de personas pendientes de su labor. Por lo tanto, las palmas para Juan Castro, un mentor con experiencia, pausado, ecuánime, cualidades necesarias para analizar el partido entrada por entrada sin apasionamientos. En una Serie como la nuestra, con casi cien juegos sin incluir los play off, quitar un lanzador a destiempo, precipitadamente, puede resultar fatal. No hay dudas: esa es la decisión más difícil para un mentor. |
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