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Joan Carlos Pedroso
Leñador
con dinamita
ALIET ARZOLA LIMA,
estudiante de Periodismo
¿Sabe usted cuántos jugadores han superado la
marca de 300 vuelacercas en Series Nacionales? Por la cantidad
de toleteros que durante 50 clásicos han repartido batazos de
largas dimensiones, pudiéramos pensar que muchos ostentan tan
privilegiado récord, sin embargo, solo ocho presumieron de
semejante poder, todos retirados.
A
Pedroso le restan 43 vuelacercas para llegar a los 300. Foto:
Ricardo López Hevia
En la actualidad, sluggers como Yulieski Gourriel
y Alfredo Despaigne, con 201 y 144 cuadrangulares,
respectivamente, por su juventud y constancia, pueden atacar la
mítica cifra, pero si alguien la tiene a tiro es el fornido
inicialista Joan Carlos Pedroso, matancero de nacimiento, desde
pequeño acogido por Las Tunas como un hijo más.
Defensor del campo corto y el tercer cojín en sus
primeras incursiones en el diamante, transitó por todos los
escalones de la pirámide de alto rendimiento y por sus buenos
resultados integró los seleccionados nacionales en categorías
inferiores.
“Uno nace con el don, pero si no te ayudan a
desarrollarlo estás perdido, por eso agradezco mucho a los
entrenadores que desde pequeño me orientaron, sobre todo a los
de la ESPA Nacional, fundamentales en mi tránsito de los
juveniles a la primera categoría”.
¿Te costó mucho adaptarte a este nivel?
“Realmente no, pero en el año de mi debut estuve
lesionado y perdí algunos partidos, lo que retrasó un
crecimiento más rápido. Ya después jugué sin problemas, incluso
me dieron la responsabilidad de ser quinto en la alineación,
detrás de Gilberto Rodríguez.
“No obstante, era un bateador de la banda derecha
y tuve que aprender a producir por mi mano también; eso llevó un
trabajo tremendo con las muñecas y los movimientos en el cajón”.
¿Dónde se te hace más difícil jugar?
“El Cepero de Ciego de Ávila es muy incómodo
porque el aire bate en contra, y hay un enorme espacio abierto
por la derecha que me molesta”.
¿Qué lanzador te ha dominado con mayor facilidad?
“El camagüeyano Teófilo Pérez, no sé que tenía,
me sacaba out con tremenda facilidad, pero hoy ante Vera y
Miguel Alfredo, por solo mencionar algunos, debes poner todo tu
empeño para producir al máximo”.
Fruto de esa filosofía Pedroso presume de una de
las mejores frecuencias de jonrones en los clásicos del patio
–uno cada 15.15 turnos– y la frontera de los 300 batazos de
vuelta completa está, como quien dice, al doblar de la esquina.
“Desde que empecé a jugar en la Nacional mi mayor
propósito ha sido conectar cuadrangulares y ya voy por 257,
seguro con un par de años más a tope puedo llegar, pero no es
una obsesión.
Nota:
Los ocho hombres que han conectado 300 o más jonrones en
Series Nacionales son: Orestes Kindelán (487), Lázaro Junco
(405), Omar Linares (404), Antonio Muñoz y Romelio Martínez,
ambos con 370, Luis Giraldo Casanova (312), Gabriel Pierre
(306) y Julio Germán Fernández (302).
26 de enero de 2011
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