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Consagrados y noveles
SIGFREDO BARROS sigfredo.bs@granma.cip.cu
Después de un año de constante ajetreo, nacional
e internacional, los peloteros cubanos están de descanso hasta
el venidero martes 4 de enero, cuando inicien el largo camino
que le queda por recorrer a la 50 Serie Nacional, antesala de
las preselecciones que se conformarán para una temporada
extrafronteras repleta de compromisos.
Pudiéramos decir que "la oportunidad la pintan
calva" para echarle un vistazo a los bateadores y lanzadores más
destacados en los primeros 24 juegos del calendario de 90, y
tratar de aventurar pronósticos acerca de cuáles de ellos serán
los líderes en cada categoría.
A primera vista, consagrados y noveles se dan la
mano en la relación de los 15 primeros. El habanista Michel
Rodríguez, por ejemplo, nunca ha podido conformar un equipo
Cuba, pero nadie discute que es uno de los mejores bateadores
del momento, pieza clave en las aspiraciones de su equipo.
Rodríguez ya es un veterano de 15 Series, en las cuales ha
promediado 311.
Hay bateadores que tardan más en madurar. Ese
parece ser el caso del industrialista Juan Carlos Torriente,
quien a sus 26 años y seis de experiencia en nuestro clásico,
está inmerso en su mejor campaña, dispuesto a dar la pelea por
ocupar un lugar de privilegio y ganarse un puesto en cualquiera
de las selecciones que nos representarán en el extranjero.
Consagrados abundan. Nadie duda que luminarias
como Yulieski Gourriel y Héctor Olivera .los dos peloteros más
completos de la pelota cubana. discutirán palmo a palmo el
título de bateo, ambos con 25 años de edad y en pleno apogeo de
sus facultades, sin olvidar a Yoandry Urgellés (considerado por
muchos el mejor bateador zurdo del país) y un camarero que viene
subiendo como la espuma desde hace tres años, el guantanamero
Yoilan Cerce.
Si batear es una ciencia, lanzar es un arte,
afirman los especialistas. Y en un béisbol tan ofensivo como el
nuestro, hay que ser un verdadero artista para escapar del
empuje de hombres que le pegan duro a la Mizuno 150.
Por esa razón, las palmas para el derecho de los
Vaqueros Miguel Lahera, quien de buenas a primera pasó de
relevista a la función de abridor y es el único que se mantiene
por debajo de una carrera limpia, una hazaña aunque haya lanzado
solo 25 innings. Le siguen dos promesas, el cienfueguero Noelvis
Entenza y el santiaguero Alaín Delá, el primero poseedor de una
recta de 95 millas, pero necesitado de un mayor control, y Delá,
un prospecto de 20 años que ha sacado la cara por el maltrecho
cuerpo de pitcheo indómito.
Llaman la atención en la relación de los 15
primeros dos serpentineros sin historia. Uno es el avileño
Dachel Duquesne, quien no había ganado un juego en dos Series
anteriores y ya suma cuatro cuando aún no hemos llegado al
primer tercio. El otro es el villaclareño Diosdani Castillo, con
cuatro éxitos nada más en tres años de experiencia y con tres en
este momento.
29 de diciembre de 2010
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