Baños, ¡casi perfecto!

Sigfredo Barros
sigfredo.bs@granma.cip.cu

El sueño de todo lanzador, un juego de cero jit, cero carrera. Solo unos pocos lo consiguen, a muchos estelares les llega la hora del retiro sin poder blasonar de haber dejado a un equipo sin marcar una anotación y sin haber permitido tan siquiera un jit.

Vladimir Baños resultó un misterio para los matanceros. Foto: Ricardo López HeviaVladimir Baños resultó un misterio para los matanceros. Foto: Ricardo López Hevia

Desde ayer, el derecho pinareño Vladimir Baños ya tiene una historia que contar: se plantó en el montículo del estadio Hermanos Saíz, en la localidad de San Juan y Martínez, y amansó por completo a los fieros Cocodrilos matanceros, repartiendo ocho ponches sin regalar boleto de libre tránsito.

Ocho de las nueve entradas las retiró de uno-dos-tres. Fue una lástima que en el quinto capítulo el torpedero David Castillo —de muy buenas manos, por cierto—, dejara escapar una conexión por su territorio para echar por tierra otro sueño, el del juego perfecto, una joya que aparece de cuando en cuando.

La victoria de los vueltabajeros quedó asegurada desde el primer capítulo, cuando Donal Duarte y William Saavedra remolcaron una carrera cada uno. Después llegó el puntillazo, un jonrón de Mijaín Rivera con dos compañeros a bordo.

El festejo, con el out 27, más que merecido para el diestro natural del municipio cabecera, con 27 años de edad y nueve series, a quien la suerte en ocasiones le ha virado la espalda (su marca de victorias y derrotas es ahora de 58 y 44), integrante del equipo Cuba en la Copa Mundial de Taipei de China’07, a quien tiene encima una gran responsabilidad: ser el primero de un cuerpo de pitcheo que durante dos décadas fue liderado por una estrella que dirá adiós el domingo, Pedro Luis Lazo.

Este fue el cero jit, cero carrera número 51 de nuestras Series nacionales y el séptimo lanzado por un pitcher pinareño. ¿Los anteriores? Raúl Álvarez, Porfirio Pérez, Julio Romero, Rogelio García en un par de ocasiones y Faustino Corrales.

 

24 de diciembre de 2010

 


Subir