En la pasada campaña tuvieron el triunfo en las manos y lo
dejaron escapar, debido a inexplicables indisciplinas
técnico-tácticas y a querer festejar antes de tener el trofeo en
la vitrina, olvidando la máxima de que en el béisbol no hay nada
escrito hasta el out 27, y mucho menos ante un team como
Industriales que sabe jugar a la pelota.
Para la fanaticada villaclareña resulta inconcebible que uno
de los elencos más estables de nuestras Series Nacionales,
después de la nueva división político-administrativa, con 17
posiciones entre el primero y el tercer lugar (4-9-4), por
delante de Santiago (8-5-3) e Industriales (7-6-4), no haya
conquistado un campeonato en los últimos 15 años.
De la amarga derrota sufrida en la Serie 49 se han extraído
las lecciones pertinentes, y este año, al decir del director
Eduardo Martín, no hay otra opción que ir por la corona, para lo
cual han realizado un esmerado entrenamiento que debe rendir sus
frutos.
El equipo se ve muy balanceado, con la mejor receptoría del
país en la que alternarán Pestano y Yulexis La Rosa, un cuadro
reforzado en el campo corto con la entrada de Eduardo Paret, lo
que obligará a Aledmis Díaz a moverse a la esquina caliente, una
posición que no es nueva para él.
En segunda abrirá Yandri Canto y Borrero estará en primera,
aunque pudiera alternar también como designado, aprovechando la
mejor defensa en esta posición de Yunier Cabrera.
En los jardines Lunar ocupará la pradera central, acompañado
por Andy Zamora y Yuniet Flores, un trío que mucho puede aportar
a la causa naranja. El pitcheo es, según Martín, una de las
mejores áreas del elenco, con Freddy Asiel y Robelio Carrillo
como caballos de batalla, acompañados por Borroto y Misael
Siverio, esta vez en función de abridor, y un grupo de
relevistas largos y cortos, encabezados por Machete Ulacia.
Nuevamente Villa Clara será un equipo que no basará su juego
en el batazo, sino en poner la velocidad en función de la
ofensiva, empleará el toque de bola para entrar en circulación o
adelantar a quien esté en base y la conexión por detrás del
corredor, armas que sabe usar como pocos en nuestra pelota,
según el manager de los subcampeones.
Para discutir el campeonato, los naranjas tendrán que sortear
algunos escollos en la zona oriental como Santiago de Cuba y
Ciego de Ávila, sus tradicionales rivales, aunque habrá que
cuidarse de Guantánamo, que si aprende a administrar sus fuerzas
también puede dar guerra.
Los santiagueros tienen nuevamente una temible ofensiva y
buena defensa, su gran incógnita será el cuerpo de serpentineros,
colgados una vez más de los brazos de Vera, Danny Betancourt y
Bicet, pero con evidentes problemas en el pitcheo de relevo.
Ciego, con un equipo muy balanceado, aún debe demostrar que
sabe sacar las garras a la hora buena como ha dicho mi colega
Ortelio González infinidad de veces. No obstante, calidad tiene
para estar en los play off.
Fuera de estos cuatro no creo que haya otro elenco capaz de
destronar a naranjas, Avispas, Tigres e Indios guerreros del
guaso de la clasificación, aunque si a Granma le responde el
pitcheo, reforzado esta vez con la entrada de Manuel Vega, los
Alazanes podrían colarse en la pelea.
Los Tuneros poseen una ofensiva temible, pero presentan
serias lagunas en su cuerpo de lanzadores que le impidieron
retornar a la postemporada, y no creo que este año sea la
excepción.
Camagüey es un equipo renovado cuya aspiración debe ser
mejorar la actuación de la pasada edición, al igual que los
holguineros de Héctor Hernández. Así andan las cosas por el
oriente. Mis favoritos: Villa Clara y Santiago.