“Tú serás mi sustituto”

El emblemático Eduardo Paret no equivocó la frase de aliento para el torpedero avileño Yorbis Borroto, avalado en los últimos equipos Cuba por su excelente rendimiento

Ortelio González Martínez

Foto: Ricardo López HeviaCuando Yorbis Borroto Jáuregui supo de su inclusión en el principal equipo Cuba de béisbol, en quien primero pensó fue en su papá, el hombre que lo inició en el béisbol y le dijo que los éxitos nacen del sacrificio.

También rondaron su mente otros nombres con los cuales siempre sueña: Sergio, El Negro Jáuregui, su abuelo materno que jugó en el club Almendares; Rodolfo Puente, Agustín Arias, Giraldo González y, más acá en el tiempo Germán Mesa y Eduardo Paret; todos torpederos en distintas épocas, pero con algo en común: la hermética defensa, aunque, según dice, ninguno como Germán, su ídolo; y Paret, quien le dijo: "Esfuérzate. Tú serás mi sustituto".

Y no lo ha hecho quedar mal. Los números del compilador Benigno Daquinta atestiguan que, con más de 4 000 innings jugados, Yorbis fildea como pocos para un average de 972.

Un poco por el don natural de fildear y otro por el empeño de no dejarse vencer por las dificultades, con ocho temporadas, es el torpedero más defensivo de la pelota cubana en activo y, junto al camarero Mario Vega conforma una sobresaliente combinación alrededor del segundo cojín. El dúo marcha primero en average y doble play realizados, departamento este último en el que ostenta el récord para una serie, con 146 en la edición precedente.

"Mayito y yo nos entendemos con la mirada. Es un jugador muy inteligente, con buena ubicación. Me ha enseñado mucho. Él lleva más de 90 partidos seguidos sin cometer errores, y no dudo que sobrepase los 100. De hacerlo, según comentan, se convertiría en el primer infield, exceptuando la primera base, en lograrlo en la historia del béisbol".

¿Y en el quipo Cuba?

"Me fue bien con Héctor Olivera. Ojalá tengamos la oportunidad de continuar juntos para perfeccionar el trabajo".

¿Acaso dudas en repetir?

"Siempre que dependa de mí, trataré de estar. Lo mío es jugar a la pelota y esforzarme al máximo. Nada cae del cielo. He tenido que sobreponerme para buscar un puesto en los conjuntos donde he militado, desde Ciego de Ávila hasta los tres equipos Cuba que he hecho en diferentes categorías, siempre con la filosofía de no deberle al terreno porque se paga caro".

Las jugadas de Yorbis arrancan aplausos y levantan graderíos. Sin embargo, ello no ha impedido las rechiflas y abucheos, que a su juicio también forman parte del espectáculo, pero que "duelen, más si es en estadio propio", como ocurrió hace cuatro años.

"Aquella vez, cuando comencé a fallar, la gente empezó a molestarme. Yo no me daba por vencido y volvía al cajón de bateo y, de nuevo, la algarabía en las gradas. Fue uno de los peores momentos en mi vida como deportista. Llegué a fallar 31 turnos consecutivos. Me vi obligado a aguantar tanto el dolor psíquico como el físico. Pocos sabían de mi lesión en el hombro izquierdo. Para buena fortuna, un equipo de ortopédicos de mi provincia me operó por mínimo acceso. Ya no me acuerdo de la dolencia, pero los abucheos todavía resuenan en los oídos".

"Son buenas las exigencias por parte de los seguidores, siempre y cuando sean justas. Incluso, a cada rato me paran en la calle y me dicen: ‘Tienes que batear un poco más’. Sin embargo, lo he hecho por encima de 300 en cinco de mis ocho Series Nacionales. Y en la pasada Copa Intercontinental de Taipei de China compilé para 432. Además, logré incluirme en el Todos Estrellas en el último Mundial Universitario, en Japón, y en el Premundial de mayores de Puerto Rico. En la Copa Intercontinental lo discutí hasta el último momento".

24 de noviembre de 2010

 


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