Al parecer, los santiagueros tenían bien
estudiado al abridor zurdo Yudiel Rodríguez, quien llegó a tirar 91
millas en recta, pero cuyo control dejó mucho que desear. Y después
de un primer inning donde sus rivales le fabricaron cuatro carreras
estaba de más en el box, sobre todo por su alejamiento de la zona de
strike.
Otro racimo, este de seis anotaciones,
selló la suerte del partido en el tercer capítulo, con Yudiel
regalando un boleto y permitiendo tres sencillos consecutivos, el
último del zurdo Pedro Poll, como para confirmar que debió haber
sido sustituido mucho antes.
Por los indómitos abrió el olímpico
derecho Danny Betancourt, un serpentinero que ayer llegó a marcar 94
millas en la recta, lanzamiento del que abusó reiteradamente,
tirándolo a ritmo de tres por un rompimiento. El pitcheo no es solo
tirar duro y en el cuarto capítulo soportó el cuadrangular 25 del
receptor Yosvani Alarcón, además de ver como sus rivales le llenaban
las almohadillas por base, pelotazo y sencillo, a pesar de la
holgada ventaja de la que disfrutaba.
En definitiva, su falta de control
provocó que acumulara 120 lanzamientos en cinco entradas y dos
tercios, suficientes para recibir el crédito de la victoria, con
nueve ponches, cinco de ellos repartidos entre Danel Castro y Joan
Carlos Pedroso, tercero y cuarto en la alineación.
En el choque, Henry Urrutia bateó de 5-2
y bajó de los 400, con lo cual Alfredo Despaigne se quedó con el
título de bateo, promediando 404. Es el segundo jugador que
conquista esa distinción al mismo tiempo que la de líder jonronero,
el primero fue Orestes Kindelán. Por último, una circular de la
Dirección Nacional de Béisbol dio a conocer que no se podrá utilizar
el bate de grafito en los play off.