Los peloteros cubanos tienen bien claro
la relevancia de las Series Nacionales de Béisbol y ansían que sus
equipos clasifiquen y formen parte de la fiesta de los play off.
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Yoilán Cerce.
Foto: Otmaro Rodríguez |
Stayler Hernández.
Foto: Ricardo López Hevia |
Yoilán Cerce, segunda base de la
selección de Guantánamo, es un pilar en las aspiraciones de esa
provincia para hacer un digno papel en la postemporada.
Comencé a los diez años en el municipio
de Manuel Tames, y con esa edad jugué un torneo escolar en Japón.
Más tarde, en la categoría juvenil, ingresé en la ESPA y participé
en el Mundial con sede en Taipei de China. Siempre defendí la
segunda base.
Empecé en las Series Nacionales con 17
años. Esa misma temporada bateé 316 de average.
Lo mejor del camarero guantanamero llegó
tras su segundo clásico del patio: vistió la casaca del Cuba en la
semana de béisbol de Italia y después en el torneo interpuertos de
Rotterdam.
Con tan solo 22 años Cerce ha sido pieza
clave para el buen performance de su selección, virtualmente
clasificada, en la presente contienda; sus 324 de average ofensivo,
105 imparables, diez vuelacercas, y 40 remolcadas así lo corroboran.
El equipo ha estado muy bien y yo pienso
que siga así, para tener buenos resultados en los play off. Pensaba
estar mejor a estas alturas del campeonato, aunque seguiré luchando
para contribuir a nuestra causa. Quisiera que mi compañero en el
campo corto siempre fuera Dainer Moreira, él me transmite mucha
confianza.
OTRA CARA DE LA MISMA MONEDA
Luego de la lesión de Carlos Tabares,
jardinero central y bujía inspiradora de Industriales, todos
lamentaron la sensible pérdida. Lo que nadie pensó fue que Stayler
Hernández asumiría la responsabilidad, a la vez que se convertiría
en uno de los principales impulsadores del conjunto.
Tabares es uno de sus ídolos y
sustituirlo ha sido un gran compromiso, por lo que se ha entregado
al juego con el máximo rigor, teniendo en cuenta la confianza que le
otorgaron la dirección y sus compañeros.
Stayler se encuentra en una de sus
mejores rachas con el madero (337 Ave, seis jonrones y 33
impulsadas). La fórmula, según él, salir a chocar la bola,
concentrarse en cada lanzador y tratar de que la conexión salga por
el centro del terreno.
La presión no le quita el sueño, está muy
enfocado en el juego, sale a hacer lo que le gusta y así aporta al
equipo.
La única vez que participó en una
postemporada, aunque el plantel quedó campeón, no tuvo el chance de
jugar, por lo que poder incluirse entre los ocho mejores de la
Serie, y en su caso asumir la responsabilidad de un turno ofensivo
de peso actualmente ocupa el sexto en la alineación constituye un
gran incentivo.
A sus 27 años, la versatilidad es una de
sus principales cualidades, en las categorías menores se desempeñó
como pitcher y primera base; en la actualidad puede cuidar los tres
jardines, pero es en el central donde la novena azul lo necesita.