CAMAGÜEY.—
En la misma ciudad donde hace poco más de ocho años, como juvenil,
exhibió su clase de pelotero estelar, Yulieski Gourriel Castillo
acaba de ratificar la condición de líder de la XLIX Serie Nacional
de Béisbol en los acápites de jonrones, con 18, carreras anotadas
(45) y de impulsadas (50).
Al concluir el cotejo particular entre Camagüey
y Sancti Spiritus, el número 10 de los “gallos” accedió a compartir
con Granma detalles acerca de su actual forma
deportiva y de otros asuntos relacionados con el desempeño de su
equipo en la presente temporada beisbolera.
La del 18 de diciembre resultó una tarde
inmejorable para Yulieski —tres jonrones, tres bases por bolas, dos
de ellas casi intencionales. ¿Crees haber estado en condiciones de
igualar o quizás romper el récord de cuatro “bambinazos” en un
juego?
De romper el récord no sé, porque dar jonrones
es algo bien difícil, que nadie puede predecir. Me encontraba en un
buen día. Me sentí bien en todos los turnos al bate, quizás de
pitchearme esas dos ocasiones en que casi me dieron bases
intencionales, a lo mejor salía otro jonrón. ¿Quién sabe?
Los gallos espirituanos encabezan hoy la
llave occidental cuando prácticamente ha transcurrido ya la primera
mitad de la Serie. ¿Este puede ser un año grande para el elenco?
Este equipo es el más fuerte que yo he visto en
las nueve temporadas que llevo jugando. Contamos con dos o tres
adquisiciones que nos hacían falta alrededor de la segunda base y en
el área de pitcheo. Están, además, los que siempre han rendido y son
altamente reconocidos, como Cepeda, Eriel y Bello, a los que se
suman Mendoza, Monteagudo, mi hermano Yunieski… Creo que este año
Sancti Spíritus tiene para darles el alegrón que hace tanto tiempo
esperan nuestros seguidores.
¿Influye también en el desempeño del equipo
el retorno como mentor de Lourdes Gourriel?
Claro, por supuesto que influye. Él nos dirigió
durante seis años, nos conoce muy bien, sabe lo que es capaz de dar
cada cual. De solo mirarnos, sabe qué necesitamos, qué nos pasa, y
eso es muy importante para la armonía y la estabilidad de una
selección.
A estas alturas de la Serie estás al frente
en varios departamentos que resultan clave en el orden ofensivo.
¿Crees posible poder romper alguno de los récords en manos de
Alfredo Despaigne (32 jonrones) y de Alexei Bell (111
impulsadas)?
Yo siempre me preparo bien fuerte para todas
las temporadas. Mis metas son exigentes. No te puedo decir desde
ahora que voy a romper esos récords ni mucho menos, pero sí te digo
que siempre trato de dar lo máximo, de hacer lo que pueda a favor de
mi equipo.
¿Qué opinión te merecen ambos peloteros?
Los dos son excelentes, con una calidad
excepcional. Bell estuvo conmigo en el Panamericano Juvenil aquí, en
Camagüey. Es un buen amigo, al igual que Despaigne. Tenemos
magníficas relaciones. Ambos van a dar todavía mucho de qué hablar
en nuestras Series Nacionales.
¿Te parece muy elevada la barrera de los 40
jonrones, porque por la frecuencia que llevas…?
Es algo alta para 90 partidos. Ahora los juegos
de día también son un poquito más agotadores que los de noche. A lo
mejor sí, es posible que en un futuro cualquier atleta rebase esa
cifra, pero, reitero, es una meta bastante exigente.
¿Alguna espina que como atleta no te hayas
podido sacar aún?
Esa espina será por siempre los Juegos
Olímpicos de Beijing en el 2008. Ha sido el momento más malo de mi
carrera. No tuve un buen campeonato y me tocó ser el último out del
juego. En mis manos tuve la posibilidad de ser campeones y no lo
logré. Espero que algún día el béisbol me de la oportunidad de
revertir esa situación tan dolorosa.