Ese fue ayer el olímpico y mundialista
Jonder Martínez, quien adormeció por completo a la ofensiva de los
Azules de la capital, todo el tiempo en el montículo colgando nueve
ceros y dejando a sus rivales en un trío de sencillos (Roberto
Carlos, Alexander Malleta y Serguei Pérez), regalando un solitario
boleto.
Pero, más que todo eso, llamó la atención
la economía de esfuerzos del derecho del Mariel, quien solo necesitó
82 lanzamientos para caminar toda la ruta. En el octavo acumulaba 74
y muchos pensaron que había terminado y que el cerrador José Ángel
García vendría a completar la posible blanqueada.
Pero la dirección de los habanistas
Esteban Lombillo y el entrenador de pitcheo Javier Gálvez decidió
dejarlo. Hicieron bien, pues la sustitución de un lanzador no puede
ser esquemática, depende de cómo se encuentre. Así, Jonder pudo
completar y José Ángel descansar un día más, listo para otros
compromisos.
La jornada de ayer vio como los Indios
del Guaso completaron la barrida a expensas de los actuales
subcampeones nacionales, para afianzarse sorpresivamente en la cima
de la zona oriental. De nuevo los discípulos de Agustín Lescaille
hicieron sonar el madero de lo lindo hasta sumar una docena de
imparables. Pero lo mejor fue ver como el zurdo Roenis Elías, con
solo una Serie Nacional jugada, en la cual ganó dos, perdió tres y
promedió para 7,84, dejó a los Naranjas en cuatro sencillos durante
siete capítulos. Una buena señal para los guantanameros.