Tanto uno como el otro han hecho notables progresos de un año al
otro. Maya fue hasta la temporada pasada un apagafuegos, más
cerrador que relevista intermedio, con solo 73 innings trabajados,
solo tres aperturas en 30 apariciones en el montículo y una relación
entre ponches y bases por bolas de 2,46, la cual puede ser
considerada de buena.
Este año su avance ha sido espectacular. Redujo el average de
bateo de sus rivales en 48 puntos, el de carreras limpias en 1,41 y
hasta el momento acumula 103 ponches y solo 29 boletos, es decir,
Maya deja con la carabina al hombro a tres adversarios y fracción,
3,55 para ser exactos, por cada transferencia regalada.
Ismel
Jiménez lleva dos temporadas ganando una docena de juegos.
Foto: Ricardo López Hevia.
Ismel no se queda detrás. Ya en el 2008 se convirtió en el
"caballo de hierro" del mentor Juan Castro en los play off, con un
par de éxitos en 32 innings lanzados y 1,13 de PCL.
Ahora, el derecho de la bella Trinidad ha superado su labor de la
Serie 47, con 34 puntos menos de average rival, y una carrera limpia
menos, aunque aún tiene que mejorar su relación entre ponches y
bases, exactamente de dos estrucados por cada pase gratis en este
momento.
Cinco Series Nacionales acumula Maya y cuatro Ismel. Ambos han
tenido el suficiente sentido común para comprender en tan poco
tiempo que el pitcheo no es tirar duro y nada mas, sino que es
preciso trabajar las esquinas y cambiar la velocidad de los envíos
para sacar de balance a los bateadores.
La etapa clasificatoria de la actual XLVIII Serie Nacional
finalizará el domingo 3 de mayo. Si tanto Pinar como Sancti Spíritus
mantienen a Maya y a Ismel en una rotación de cinco días, ambos
trabajarían pasado mañana, Maya vs. el Habana e Ismel vs.
Metropolitanos. Después, los rivales del vueltabajero pudieran ser
Holguín y los Vaqueros habanistas de nuevo, mientras el espirituano
tendría de hipotéticos adversarios a Camagüey y otra vez a los
Metros.
Pero, no se deje guiar por los nombres de los equipos rivales. En
el béisbol no hay enemigos pequeños. El reto, sin embargo, está
planteado: ¿Maya o Ismel?