El béisbol, infinito en su concepción estadística, tiene muchas
aristas interesantes. Una de ellas es la disputa por el título de
bateo entre dos estrellas, ambos bateadores derechos, el avileño
Yorelvis Charles y el matancero Yoandry Garlobo.
Nacido hace 30 años, en la ciudad del gallo, Morón, Yorelvis
acumula 12 Series Nacionales de experiencia, con un alto promedio de
320 y más de un centenar de cuadrangulares. Ya sabe lo que significa
discutir un campeonato de bateo, pues en la 39 Serie, hace nueve
años, se llevó las palmas con un promedio de 353, producto de 108
indiscutibles en 306 turnos oficiales al bate.
En estos momentos, el infielder moronense se encuentra inmerso en
la que puede calificarse de su mejor campaña, pues su promedio ronda
los 400 de average, además de sumar 13 jonrones y 62 carreras
impulsadas. Su mentor, Roger Machado, ha depositado en el toda su
confianza al colocarlo como cuarto en la alineación de los Tigres,
defendiendo el primer cojín, una posición en la cual parece sentirse
más cómodo que en la antesala o el campo corto.
No tiene Yorelvis un rival fácil en Garlobo, quien por
coincidencia es también el defensor del primer cojín y cuarto bate
de los Cocodrilos matanceros. En la pasada Serie, Garlobo fue el
campeón de bateo, en una de los finales más cerrados en la historia
de nuestras justas, al aventajar al jardinero villaclareño Leonys
Martín por cinco diezmilésimas de punto.
Charles ha demostrado ser un bateador que sabe concentrarse en el
home, buen discriminador de lanzamientos, sin tratar de halar la
pelota sino colocarla en tierra de nadie, el mejor impulsador de
carreras de su equipo y uno de los mejores de la justa. Va en busca
de su segundo título de bateo —algo que han conseguido unos pocos en
47 Series anteriores—-, ansioso por demostrar que, a los 30 años, el
es un gallo que tiene bien puestas las espuelas.