En estos momentos el pitcheo de
segunda línea presenta dificultades, con un altísimo PCL (5.13) como
media nacional, y son pocos los tiradores que preservan un resultado
cuando suben a la lomita de los martirios.
¿Cuántas veces vemos a un lanzador
que lleva largo rato calentando y cuando sale al box solo tira bolas
malas? Muchos coinciden en que en la pelota lo más difícil es
batear, pero en la nuestra está costando más trabajo lanzar strikes
que conectar la Mizuno.
El trabajo con estos serpentineros
debe ser más fuerte y a la vez estos han de ver su función como
vital, puesto que representan el sello de las posibles victorias de
su equipo. Las características de los abridores no son iguales a las
de los apagafuegos, como suelen llamarse, pero no por ello estos
últimos pierden importancia.
Analicemos lo siguiente: si los
peloteros de nuestro clásico nacional tienen como máxima meta llegar
al equipo Cuba y la práctica del mismo ha sido siempre la de llevar
solo abridores que también puedan cerrar un desafío, difí- cil será
hallar a un tirador dispuesto a especializarse como relevista.
Todos hemos sido testigos de que la
calidad de los certámenes internacionales ha ido en aumento, ya no
son los mismos rivales después de que se incorporaron los
profesionales, y muchas dificultades se nos han presentado para
ganar las últimas competiciones.
Si la Comisión Nacional, encargada
de confeccionar la selección de las cuatro letras, les diera la
oportunidad a los buenos relevistas que tenemos, sin lugar a dudas
ayudaría a despertar el interés de nuestros atletas en prepararse
para esta función, imprescindible en la pelota moderna. Recuerden
que estamos a las puertas del Segundo Clásico Mundial, y no son
pocos los que proclaman que este será más fuerte que su anterior
edición.
En el estreno de estos torneos,
como ya es costumbre, en nuestro cuerpo de lanzadores todos eran
abridores y por ende algunos tuvieron que cumplir una función a la
cual no estaban acostumbrados (relevo). Los números lo dicen todo,
fuimos los que más bases regalamos con (41) y los que más carreras y
hit permitimos de todos los participantes (43) y (66). En la pelota
todo está inventado y generalmente las improvisaciones salen mal.
Después de conocer los 18
monticulistas elegibles para representarnos en el próximo Clásico,
la dirección de béisbol por ahora cumplió las expectativas de
muchos, al incluir a los taponeros Vladimir García, Miguel Lahera y
Yolexis Ulacia.
Faltaría solamente abrir un
huequito en la escuadra del patio para estos serpentineros, los tres
acostrumbados a salir a la hora de la candela, como se dice en el
argot beisbolero. Aquí están los numeritos de estos apagafuegos,
atendiendo principalmente a la cantidad de juegos salvados.