Llega el clásico de Oriente y la pregunta que se impone en la
XLVIII Serie es si Villa Clara podrá sostener su invicto en el
Guillermón frente a Santiago.
Doce desafíos han disputado los Naranjas, derrochando
organización, compromiso y eficacia, y doce triunfos han eslabonado.
Su tercer cotejo ante Guantánamo quedó sellado con abrazo a 11
carreras a la altura del noveno, con cuadrangulares de Aledmis Díaz,
Yeniet Pérez, Michel Gorguet y Giorvis Duvergel.
Volviendo sobre el enfrentamiento de esta noche, se trata sin
duda de un choque —con pronóstico reservado— entre dos grandes del
béisbol cubano.
Para Villa Clara ha llegado la hora de intimidar. El duelo ante
el actual bicampeón nacional se presenta como la oportunidad
perfecta para disipar cualquier escepticismo fijando el adiós al "no
ha jugado contra nadie".
Para Santiago la ocasión reviste también un significado especial.
Infligir la primera derrota al conjunto de Eduardo Martín supondría
un golpe de autoridad, además de certificar la mejoría en su juego,
tras la renqueante gira por el Occidente que saldó con tímido
balance de 5-5.
De vuelta en sus predios, las Avispas vieron florecer su ofensiva
para llevarse la subserie frente a Ciego de Ávila, otro conjunto que
arribó al Moncada con una impresionante racha de 11 triunfos y que
en la última lid superó cuatro veces a la nueva Aplanadora.
Por eso, tal vez la clave del desafío transita más que nada por
lo que sea capaz de hacer la batería indómita frente al pitcheo de
los Azucareros, que previo al encuentro de ayer trabajaba para un
promedio de 2.25 limpias —el más bajo del campeonato—, aun cuando en
el partido del jueves debieron utilizar ocho serpentineros en
similar número de entradas contra los Caciques del Guaso.
Más allá, el balance histórico entre ambos conjuntos favorece a
Santiago por 119-99, toda vez que en la contienda anterior se impuso
4-2 en los play off semifinales, tras la división de honores (3-3)
del calendario regular.
Ya sobre el resto de las subseries, cabe reflejar entre lo más
destacado de principios de semana las respectivas barridas de
Camagüey y La Isla sobre Holguín y Sancti Spíritus. Los Gallos
siguieron en caída libre y extendieron a ocho derrotas su racha
negativa en la contienda, a pesar de los tres cuadrangulares de
Yasiel Santoya en días sucesivos. A última hora Las Tunas también
sacó la escoba frente a Granma, mientras Matanzas y Metros
sorprendieron dos veces a Industriales y el Habana, por ese orden.