Una bocanada de aire fresco. Justo eso tomó Santiago de Cuba
antes de emprender el largo viaje de regreso hacia el Guillermón
Moncada, escapando de la barrida ante Pinar en el fin de una serie
de desafíos que ya amerita titularse Hasta el último aliento, por
sus dramáticos desenlaces.
Tal es así que no dudó el mentor Antonio Pacheco en utilizar como
cerrador al diestro Reinier Roibal —erigido en la principal carta de
triunfo de los indómitos— para sofocar cualquier intento de rebelión
de los Mediasverdes. Más allá, fue el domingo una fecha donde la
otra sorpresa estuvo a cargo del capítulo de los jonrones: cuatro
bambinazos encontraron los ángulos copados. ¡Y ya van siete!
Precisamente uno de ellos lo despachó el recio toletero Osmani
Urrutia en el Latino, para el desquite de los Leñadores tuneros
frente a Industriales, por el nocao del sábado. El choque evidenció
las carencias de un pitcheo azul, que precisa robustecer la llamada
segunda línea, si quiere confirmar sus aspiraciones de encabezar la
región occidental.
Pero si de revanchas se trata, mejor ver la que se tomó el zurdo
Wilber Pérez por los serpentineros de la Isla, fustigados por los
Caciques guantanameros entre viernes y sábado, con 24 carreras y 26
imparables. Este domingo, sin embargo, fue diferente. El abridor
pinero abanicó a ocho rivales y apenas toleró tres sencillos para
blanquear a los del Guaso en nueve entradas completas.
En el otro duelo del Oeste, los Vaqueros del Habana volvieron a
salir airosos ante los Ganaderos camagüeyanos en San José, donde
Ruby Silva y Dary Bartolomé pusieron sendas pelotas en órbita con la
casa llena por uno y otro equipos.
Ciego de Ávila sacó otra vez la escoba y confirmó que su pulso
con Villa Clara en la región oriental va en serio. Los Tigres
sometieron a los Elefantes cienfuegueros, afincados en su abridor
Yander Guevara, quien lanzó hermético siete entradas y dos tercios
con siete ponches. En tanto, los Naranjas vieron cómo quedaba
sellado en el Sandino otro choque con ventaja —esta vez de 6-1 en el
final del quinto— ante los Gallos espirituanos.
Aunque no estuvo en su mejor tarde —como demuestra el hecho de
que solo propinase dos ponches, con tres boletos y dos pelotazos—,
el estelar Aroldis Chapman guió a los Cachorros holguineros a la
consecución de su noveno éxito de la campaña, apuntalado por el
relevista Jorge Longa, quien ejerció su tercer salvamento.
Ya en el Mártires de Barbados bayamés, los Metros ganaron su
primera subserie al derrotar por segunda ocasión a los Potros de
Granma, en una tarde inspirada del jardinero Stayler Hernández, de
5-3 con jonrón, triple y doble, para empujar cuatro y anotar tres.
En otra encomiable faena monticular, el juvenil Joan Socarrás
estrucó a siete y permitió una sola carrera, sucia por añadidura.
Resultados