Terminó
la espera. A las ocho de la noche de hoy comienza la Serie Nacional.
Regresa el béisbol. Cierto es que solo habrá un partido, el Santiago
vs. Pinar, en el Guillermón Moncada. Pero no importa. La fiebre que
emana este deporte ya nos enardece a todos. Y el martes saltarán al
diamante los demás equipos.
Pero qué decir sobre el duelo de hoy, verdadero choque de trenes,
entre la nueva Aplanadora, campeona de las dos últimas contiendas, y
unos pativerdes que tras recobrar la esperanza han vuelto a ser
temibles. Ya no tendrán los pinareños en el banquillo a Jorge
Fuentes, un señor director; pero tendrán a Luis Giraldo Casanova, el
Señor Pelotero.
Y en la lomita, cara a cara otra vez, dos estelares: Norge Luis
Vera, por las Avispas, y Yunieski Maya, por los de Vueltabajo. Ambos
fueron los últimos serpentineros que lanzaron en la 47. Uno sacó los
dos outs finales que dieron el triunfo a los indómitos; otro cayó de
pie como los grandes, tras dejar en solo dos carreras y seis
imparables a la ofensiva más poderosa del campeonato. ¿Quién ganará
esta vez? Resulta difícil adivinarlo.
Mirando las estadísticas, el balance de victorias entre sí en
Series Nacionales favorece a los santiagueros 56-38. Curiosamente,
las Avispas afianzaron sobremanera su ventaja durante la campaña
anterior, cuando barrieron a los pinareños en diez enfrentamientos
(seis del calendario regular y cuatro de la postemporada). No
obstante, basta apelar a la memoria histórica para evocar el final
de la Serie 26 (1986-87) para no vaticinar de antemano la derrota
pinareña. Entonces los otrora conocidos Vegueros dejaron a Santiago
a las puertas del título, guiados por el brazo de Rogelio García en
el mismo escenario de hoy. Qué decir pues...
Regresa la pelota. Vuelve el espectáculo. Y la conga al
Guillermón. Qué suerte, ya tenía ganas de anunciárselos. Que
disfruten.