Cuando los dos conjuntos que animan la semifinal oriental de la XLVII
Serie Nacional abordaron sus respectivos ómnibus Yutón para emprender el
camino hacia la ciudad de Santa Clara, la mayoría de los aficionados —y, por
que no, algunos especialistas—, aseguraban que el cotejo no regresaba al
Guillermón Moncada.
No era para menos. Si se toman como botón de muestra los dos primeros
desafíos en la Ciudad Héroe, con la inusitada demostración de tacto y fuerza
a cargo de los bateadores santiagueros, capaces de marcar 36 carreras en 12
innings, a tres anotaciones por entrada, era lógico pronosticar un desenlace
favorable a la bien llamada Aplanadora Dos.
Todavía, en el momento de redactar estas líneas, mucho antes de conocer
el desenlace del cuarto partido, con Yosvani Pérez y Alberto Bicet como
probables abridores, los indómitos tienen posibilidades de regresar sin
compañía a su cuartel general, en espera de su rival para la finalísima.
Pero, indudablemente, no les será nada fácil. Frente a ellos tienen un
equipo aguerrido, que no se da nunca por vencido, que ya clavó una pica en
Flandes o, lo que es lo mismo, consiguió algo muy difícil: detener el ímpetu
de la Aplanadora, liderados por el derecho de Manicaragua Yuliet López,
quien ya acumula 13 victorias en la presente contienda beisbolera.
Yuliet fue no solo coraje y entrega en el montículo, sino también astucia
y control para ir saliendo inning tras inning de situaciones muy
complicadas, con dos entradas en las cuales sus rivales le cuajaron los
ángulos y el concedió una sola anotación, colocando su recta de 90 millas
donde no pudieran halarla —sobre todo luego del jonrón de Olivera, en noche
perfecta, de 5-5, empatando un récord—, y apelando a la curva hasta arribar
a los 119 lanzamientos.
Fue una noche feliz para los villaclareños, quienes alcanzaron su
victoria número 31 en play off frente a 26 derrotas ante los santiagueros.
Pero aún le restan emociones a esta semifinal que, quizás, regrese al
Guillermón.
9 de abril de 2008