Por
el bien del espectáculo
Por Glauber García Lara
En estos días de play off todo el pueblo cubano y
principalmente la afición beisbolera desborda sus pasiones en el
pasatiempo nacional.
Fanáticos a la pelota o no, son muchos los que
arrastrados por la epidemia de la postemporada se dejan llevar y
disfrutan como nunca del mayor espectáculo del movimiento deportivo en
el país.
Y aquí me quiero detener.
El tan parafraseado argumento de “por el bien del
espectáculo”, a veces se convierte en un escudo en el que varios se
atrincheran a la hora de decir la verdad, o criticar lo mal hecho.
Comenzando por Pinar del Río quiero expresar el
disgusto que siente el pueblo vueltabajero por la imprecisa actuación
del equipo en el último choque frente a Sancti Spíritus, suceso que nada
tiene que ver con la tradición de los conjuntos verdes en series
nacionales.
Es más, nadie tiene derecho por grande que sea a
irrumpir contra un umpire aunque este último haya metido la “pata”,
hablando en buen cubano.
Pero cuidado con lo que se dice y con lo que se
critica “por el bien del espectáculo” porque se está hablando un mundo
de lo mal que hizo Pinar y sobre todo Lazo, y no se ha dicho nada del
mal arbitraje… ni una palabra.
Incluso apareció Pedro Luis Lazo ofreciendo disculpas
al pueblo y pregunto: ¿dónde está la disculpa de la Dirección Nacional
de Béisbol y el cuerpo arbitral del play off semifinal occidental a
Pinar del Río por el bien del espectáculo?
Nunca en sus 19 series nacionales el gigante pinareño
se vio involucrado en un problema de puños con jugadores, técnicos o
árbitros, sin embargo Pérez Julién, quien fungiera como principal en el
juego de marras ha tenido peleas en las últimas tres temporadas con
jugadores.
Mario Vega en la 45, expulsado por el resto del
campeonato; Michel Enríquez en la 46 con similar sanción y ahora en la
47 Pedro Luis Lazo, los tres, figuras emblemáticas y de gran carácter en
cada uno de sus equipos.
Y repito lo dicho anteriormente, no apruebo ni
aprobaré la violencia en un terreno de juego, pero me asalta la duda del
aura que rodea a Pérez Julién, será mala suerte, coincidencia o algo
más.
También escuché a un colega hablar del salario de los
árbitros y de que hacen su trabajo por amor, que nunca se les hizo un
homenaje y que no se escuchan aplausos cuando se termina el partido de
pelota.
Quiero expresar que en Cuba la gran mayoría trabajamos
por amor, especialmente los peloteros, esos que saben de su calidad y de
su valor en el profesionalismo y que no abandonan su Patria ni por todos
los dólares del mundo.
Entre esos está Pedro Luis Lazo, quizás el que más
amor, por no decir otra cosa, le pone a cada juego de pelota, sea con
Pinar del Río o con Cuba.
Por el bien del espectáculo los peloteros deben
mantener la calma y entregarse en el terreno, los aficionados ser
respetuosos y cultos, los narradores y periodistas trabajar en pos de la
objetividad e imparcialidad y los árbitros deben elevar su calidad y
mantener la justicia en todo momento.
Si queremos mejor béisbol hay que ir a la raíz de los
problemas y no quedarnos en la superficie, tenemos que analizar el
contenido y no la forma, nunca lavarnos las manos, y actuar con
justicia, sólo así mejoraremos las cosas por el bien del espectáculo.
(enviado por Manuel Pérez) |