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Tradiciones que enseñan como un libro MARTA ROJAS El rescate de tradiciones ha formado parte de la XIX Feria Internacional del Libro. Así lo aprecié en la norteña Sagua la Grande, ciudad espléndida que recibió a escritores cubanos con la música de una nutrida banda infantil, frente a uno de los íconos culturales de la ciudad: la Academia de Música Antonino Fabré Ruedo, rescatada de un estado prácticamente en ruinas por el Instituto Cubano de la Música e instituciones locales. La Academia lleva el nombre de un músico nacido el 8 de noviembre de 1875, hace 135 años. Desde antes de su nacimiento, su progenitor era maestro de música en Sagua la Grande. Fabré Ruedo, alumno del maestro Oriol Costa Sureda, ya integraba a los diez años de edad la Banda de Concierto de su ciudad natal. Después sería profesor de solfeo, teoría y piano para alcanzar otros sitiales como los de maestro de flauta, armonía y composición, y tuvo el honor de acompañar en el piano al gran violinista Brindis de Salas. Cualquiera en la ciudad daba datos de Fabré y de la importancia de la Academia a la cual acaban de ingresar los doce primeros alumnos de clarinete, saxofón, trompeta, corno y trombón: niños —hembras y varones—, con sensibilidad innata para la música, como lo fue el hombre que en 1899 compuso la marcha patriótica Libertad con motivo del ingreso de las tropas mambisas en Sagua, al frente el General José Luis Robau. "Sagua es musical, Sagua es una cuna de músicos y artistas. Aquí nacieron Wifredo Lam, el mejor pintor de Cuba, y Enrique González Mántici, Antonio Machín, Conchita Rodríguez, maestra y muchos músicos más", comentaban vecinos de la ciudad, orgullosos de que se le haya devuelto, pujante y embellecida, esa tradición musical pedagógica local, la cual tuvo en La Aurora, a fines del siglo XIX, su punto de partida. También los sagüeros, interesados por los libros —y si de música mejor— disfrutaron esa tarde de la reapertura del Museo de la Música Rodrigo Prats, fundado en 1992 donde se conserva el patrimonio sonoro más estimado de la ciudad y en el cual se exponen piezas de numerosos maestros, integrantes de agrupaciones de varios géneros, estilos y formatos. Este Museo en vivo presenta programas, al igual que la Casa de Cultura González Mántici escenario de un concierto ofrecido por el conjunto infantil de guitarra. Pero no solo fueron esas manifestaciones culturales dentro del contexto de la Feria del Libro las que mostró Sagua la Grande en su impetuoso afán por rescatar para esta y futuras generaciones sus tradiciones más hermosas. Una sagüera comentó eufórica cerca de nosotros: "Hay tradiciones que enseñan tanto como los libros". |