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Nicolás Guillén, ayer, hoy y siempre
Cecilia Crespo
Los libros Aquí estamos, El negro en la
obra de Nicolás Guillén, Motivaciones, Lecturas sobre
Motivos de son, de Denia García Ronda, Polvo de oro,
de Olga Marta Pérez, Las palomas de Guillén, de Julio
Llanes, y Antología mayor, de Nicolás Guillén, fueron
presentados en la sala que lleva el nombre del poeta en la
Fortaleza de San Carlos de La Cabaña, como homenaje a quien
ofreciera una obra tan cubana y al mismo tiempo tan
universal.
Carlos
Martí, Nicolás Hernández Guillén, Fernando Martínez Heredia
y Julio Llanes en la mesa de presentación.
Con prólogo de Guillermo Rodríguez Rivera y
selección de Denia García Ronda, Motivaciones, Lecturas
sobre Motivos de son compila diversas opiniones sobre el
poemario publicado hace 79 años. Es una suerte de antología
imprescindible que se adentra en esos versos que han
recorrido al mundo, al decir de Carlos Martí, quien la
presentó.
El negro en la obra de Nicolás Guillén,
de la misma compiladora del anterior volumen, sirve para
combatir el racismo desde el universo literario del autor.
Como expresó Fernando Martínez Heredia, "el libro expone al
poeta con un pensamiento racial que se evidencia tanto en el
verso como en la prosa y reconoce las dos raíces de la
nación y la igualdad de sus condiciones".
Las palomas de Guillén, de Julio Llanes,
es una evocación nostálgica, una fabulación cuyo eje central
son las palomas que tanto gustaban al bardo ver volar por
los jardines de la UNEAC.
Polvo de oro, de Olga Marta Pérez,
resulta, según Denia García Ronda, un feliz hallazgo por
lograr interpretar el momento inspirador Motivos de son
no desde sus letras, sino desde la propia perspectiva de su
autor. Se trata de una historieta dedicada a los jóvenes,
ilustrada por la artista Iranidis Fundora.
Antología mayor, selección de la obra
poética del autor de Sóngoro Cosongo, tiene el valor
de haber sido antologada inicialmente por el propio Guillén.
En ediciones sucesivas, tras el deceso del bardo hace
justamente 20 años, Ángel Augier, perfectamente identificado
con la vida y obra de su entrañable amigo, se encargó de
enriquecerla, a tal punto que es como si el mismo autor
hubiera realizado la obra que ahora regresó a los ojos del
lector, en una velada auspiciada por la Fundación Nicolás
Guillén, encabezada por su presidente Nicolás Hernández
Guillén. |
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