Un
equipo de expertos descubrió dos mutaciones genéticas que parecen
asociarse con un mayor riesgo de desarrollar trastornos de
alimentación como la anorexia nerviosa y la bulimia.
La revista especializada Journal of Clinical
Investigation publicó que estas enfermedades tienen un componente
hereditario.
Sin embargo, hasta ahora no se habían identificado
los genes específicos que podrían aumentar el riesgo de padecer
estas dolencias.
Según los científicos, a través del estudio de la
genética de dos familias afectadas por los mencionados trastornos de
la alimentación se detectó dos mutaciones genéticas, un gen en cada
familia.
Ambos genes interactúan en la misma vía de
señalización en el cerebro y las dos mutaciones producen el mismo
efecto biológico, señala la revista. Los resultados sugieren que
esta vía podría representar una nueva diana para comprender y tratar
potencialmente trastornos de la alimentación.
De igual forma, el análisis señala que las
mutaciones responsables de disminuir la actividad de una proteína
denominada estrógeno que activa la expresión de otros genes,
aumentan el riesgo de sufrir estas afecciones.
La anorexia nerviosa es un síndrome psiquiátrico que
se centra sobre la negativa del enfermo (generalmente mujeres) a
comer, conllevando una alarmante pérdida de peso.
Por otro lado, la bulimia es un trastorno que
provoca que la persona coma en exceso o tenga episodios regulares de
ingestión excesiva de alimento y sienta una pérdida de control.
Estudios previos sostienen que luego el individuo
utiliza diversos métodos, tales como vomitar o consumir laxantes en
exceso, para evitar el aumento de peso.