Turquía
inició la construcción de un muro de dos metros de altura en la
frontera con Siria, con el propósito de evitar la entrada ilegal a
su territorio y el contrabando, informaron autoridades locales.
Aunque se desconoce la extensión que tendrá el muro,
al parecer cubrirá solo una parte de los 900 kilómetros que tiene la
zona limítrofe entre los dos países.
La edificación comenzó en la ciudad fronteriza de
Nusaybin, ubicada en el sur de Turquía.
Los medios locales reportan que son escasos los
casos de violación de la frontera en esta región, pese a lo cual a
las autoridades turcas les preocupan los enfrentamientos ocurridos
regularmente entre kurdos, comunidades árabes y los grupos
opositores armados que operan en Siria.