Estados
Unidos y Rusia coinciden hoy en cerrar las posibilidades de diálogo
con grupos extremistas jihadistas y radicales, actores claves de la
crisis de violencia que afecta al pueblo sirio.
Tanto Rusia como Estados Unidos comprenden el
peligro que representan los grupos extremistas en Siria para el
logro de un arreglo político a la crisis, reveló este martes al
canal televisivo Russia Today el ministro de Relaciones Exteriores
ruso, Serguei Lavrov.
El titular indicó que entre las bandas armadas que
se oponen al Gobierno del presidente Bashar al-Assad predominan los
"jihadistas y radicales", facción con la que no se puede dialogar,
subrayó.
Asimismo destacó que para algunos socios que antes
se habían atenido a otros puntos de vista respecto a la situación
fue difícil reconocer su error, pero ahora la situación ha cambiado.
La comprensión del peligro que representan los radicales para Siria
y toda la región de África del Norte aumenta cada vez más y más,
aseguró.
Sobre estos elementos, la mayoría mercenarios
provenientes del exterior, durante las últimas semanas se acentuó un
creciente movimiento de división y luchas internas, según revelaron
medios de prensa occidentales.
Las causas varían de un caso a otro, y van desde la
intolerancia religiosa de algunos grupos, el interés por ganar un
espacio político antes de la prevista conferencia Ginebra II,
inclinar a uno y otro lado el "favor financiero" de las potencias
que los apoyan, hasta abarcar mayores territorios para ejercer el
más vulgar pillaje.
Recientemente, el coronel Malik al Kurdi,
vicecomandante del llamado Ejército Sirio Libre (ESL), formación que
cuenta con el apoyo abierto de Estados Unidos, se quejó del accionar
de algunos grupos extremistas que están obligando a otros a aceptar
su ideología y creando una fuerte rivalidad entre los grupos
"militantes".
Se refería así a los enfrentamientos que se han
venido sucediendo en varias regiones del país entre el ELS y ramas
de la red al-Qaeda, en su intento de fortalecer su influencia en las
áreas fronterizas ocupadas por los irregulares.
Según analistas, ello no es casualidad, pues es por
fronteras como la turco-siria o la jordano-siria, que algunas
naciones del área, como Arabia Saudita o Turquía, infiltran
mercenarios y les suministras armas.
El analista político estadounidense Lawrence Freeman,
dijo a Press TV que el ESL está al borde del colapso debido a sus
disputas internas, y que la situación en Siria está cambiando
decididamente en favor del gobierno al-Assad.
Por otra parte, se mantienen los esfuerzos
internacionales y la cooperación de las autoridades de Damasco para
resolver la crisis creada por el uso de armas químicas en la
revuelta.
Al respecto, el presidente ruso, Vladimir Putin,
expresó hoy su confianza en que los expertos "alcanzarán a eliminar
las armas químicas de Damasco en un año", tras la resolución del
Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre Siria.
Moscú y Washington están de acuerdo sobre la forma
de eliminar las armas químicas en Siria, dijo el presidente ruso
después de reunirse con el Secretario de Estado estadounidense, John
Kerry.
En ese esfuerzo se enmarca también una propuesta del
gobierno chino que recomendó diez expertos a la Organización para la
Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) con el fin de ayudar en la
destrucción de esos artefactos.
Mientras tanto, voceros estadounidenses reiteraron a
medios de prensa que su país no varió su posición con relación a la
salida de al-Assad del gobierno y que trabajan para la celebración
de la conferencia Ginebra II que conduzca a un lugar donde ambas
partes, mediante consenso mutuo, elijan el liderazgo de la
transición de Siria.
Comentaristas políticos internacionales consideran
que hasta ahora Estados Unidos no logró crear un frente opositor que
sirva de contraparte en la búsqueda de una solución política a la
crisis y que los intentos de dar legitimidad a las bandas armadas
fracasaron, sobre todo, por la presencia de combatientes mercenarios
de más de 80 países en la nación del Levante.