La
votación, de 58 contra 41, tuvo lugar luego de que la minoría
republicana resolviera dejar de obstaculizar la designación. Hagel
puede asumir sus funciones a partir del miércoles, en sustitución de
Leon Panetta.
Al saludar la confirmación de Hagel, el presidente Barack Obama
sostuvo que la misma estaba "respaldada por ambos partidos".
"Con Hagel contaremos con el secretario de Defensa que el país
necesita y con el jefe que nuestros soldados se merecen", dijo el
mandatario en un comunicado.
El propio Hagel se dijo a su vez "honrado" por la confirmación y
sugirió que estaba deseoso de dejar de lado la amarga batalla
política en el Capitolio.
"Trabajaré estrechamente con el Congreso para mantener el
ejército más fuerte del mundo y seguir protegiendo a esta gran
nación", dijo en un comunicado.
Para Obama, la rápida llegada de Chuck Hagel al gobierno es
esencial en un momento en el que el país acelera su retirada de
Afganistán y el Pentágono enfrenta profundos recortes de gastos.
La designación de Hagel por Obama suscitó una batalla legislativa
raramente vista en el Congreso. En general, los candidatos a cargos
ministeriales son aprobados por amplia mayoría.
Exsenador republicano con gran reputación, cercano al mandatario
estadounidense cuando ambos estaban en el Senado, a Hagel se le
reprochan sus declaraciones pasadas sobre la influencia del lobby
judío en Washington o sobre la oportunidad de fortalecer las
sanciones contra Irán.
Hagel se opuso asimismo al entonces presidente republicano George
W. Bush y a su partido en relación con la guerra en Irak.
Unánimemente respaldado por los demócratas, Hagel no logró sin
embargo convencer a algunos de sus excolegas acerca de su capacidad
para plantarse firmemente ante Irán para evitar que acceda al arma
nuclear.
"No deberíamos confirmar a un secretario que evidentemente no
está calificado para el cargo, cuyas opiniones son peligrosamente
erróneas en algunos de los asuntos más importantes de seguridad
nacional", dijo este martes el republicano John Cornyn.
Tras la confirmación de Hagel, el gobierno "Obama II" está lejos
de haber sido completado.
Sólo ha sido confirmado en su cargo por el Senado el secretario
de Estado John Kerry. Carteras como Interior, Trabajo y el Tesoro
esperan por su nuevo responsable.
Jack Lew, nominado para ocupar el departamento del Tesoro,
recibió este martes el aval de la comisión de Finanzas del Senado y
su confirmación en sesión plenaria debería tener lugar esta semana.
Ex brazo derecho del presidente en la Casa Blanca, Lew es un
experto en materia de presupuesto. Fue él quien bajo la presidencia
de otro demócrata, Bill Clinton, permitió al país volver a conocer
excedentes presupuestales, a fines de los años 1990.
En el verano boreal de 2011, Lew participó activamente en las
negociaciones entre la Casa Blanca y el Congreso sobre el
presupuesto, que condujeron a la implementación de recortes
automáticos que deben comenzar a instrumentarse a partir de este
viernes.
Estas reducciones forzosas, calificadas de "estúpidas" por
numerosos legisladores, afectarían a todos los ministerios y a
centenares de miles de funcionarios del Estado, en caso de no
producirse un acuerdo entre demócratas y republicanos en el
Congreso.
Otro de los hombres cuya confirmación Obama espera con ansiedad
es John Brennan, nominado para hacerse cargo de la dirección de la
CIA.
La agencia de inteligencia estadounidense está descabezada desde
la renuncia de David Petraeus, en noviembre pasado, tras revelarse
que mantenía una relación extramarital.
Una primera votación debería tener lugar el jueves a nivel de la
comisión de Inteligencia, según dijo Dianne Feinstein, su
presidenta.