TOKIO.—
El parlamento japonés aprobó un presupuesto extra por 13,1 billones
de yenes (142 mil 200 millones de dólares), destinado a financiar un
paquete de medidas para reactivar la estancada economía del país.
Con esta nueva partida, el gobierno del primer ministro, Shinzo
Abe, espera dar un impulso del dos por ciento al Producto Interno
Bruto (PIB) y generar unos 60 mil empleos. En tanto, el Ejecutivo
proyecta emitir nueva deuda, por unos 7,8 billones de yenes (85 mil
millones de dólares) para obtener fondos para el presupuesto
adicional.
Ello generó fuertes preocupaciones en el mercado financiero, ya
que Japón es la nación más endeuda del planeta en relación con el
PIB, con el 237 por ciento, acorde con los datos disponibles.
Asimismo, el paquete de medidas incluye grandes proyectos de
infraestructuras e incentivos para impulsar la inversión.
La economía nipona presenta en la actualidad un alto grado de
incertidumbre, acrecentada por la crisis en la zona euro y los
efectos negativos de las tensiones diplomáticas con China, entre
otros factores.
Para contrarrestar esa situación, el Banco Central optó por una
flexibilización agresiva mediante la combinación de unas tasas de
interés en el cero virtual y un aumento de su programa de compra de
activos.
Esto último constituye el principal instrumento del emisor para
inyectar liquidez a la economía, lastrada, además, por la caída de
las exportaciones y la producción industrial.