ROMA,
25 de febrero.— Las elecciones generales de Italia, celebradas este
domingo y lunes, registraron una caída en la participación de 5,33 %
con respecto a los comicios del 2008, hasta ubicarse la afluencia de
voto para la Cámara de los Diputados en el 75,17%.
En cuanto al Senado (Cámara Alta), la reducción fue ligeramente
inferior: 5,27 puntos porcentuales menos que el 80,46 % registrado
en las últimas elecciones.
Los pronósticos dispares sobre el resultado de los comicios,
todos a boca de urna, aumentaban este lunes las posibilidades de un
estancamiento en el Parlamento, que podría paralizar la formación de
un nuevo Gobierno y reavivar la crisis de la eurozona, refiere
Reuters.
Responsables tanto del centro como de la izquierda advirtieron
que dicha parálisis podría hacer al país ingobernable y forzar a
convocar unos nuevos comicios.
Los sondeos de opinión daban el triunfo en la Cámara baja a la
centroizquierda de Pier Luigi Bersani, pero las proyecciones de la
televisión estatal RAI mostraron a la centroderecha del ex primer
ministro Silvio Berlusconi por delante en el Senado —que tiene un
poder legislativo equivalente—, aunque incapaz de formar una
mayoría.
Italia enfrenta un fuerte estancamiento tras más de un año del
gobierno tecnócrata del expremier, Mario Monti, y el alto nivel de
abstención es otra prueba de descontento popular. Un Ejecutivo
estable, que adelante los cambios necesarios para retomar la senda
del crecimiento en la tercera economía de la eurozona, resulta clave
no solo para la península, sino para toda la región.