Un
equipo internacional de científicos ha hallado restos de un
microcontinente antiguo en el Océano Índico. Concretamente, se han
encontrado, en Isla Mauricio, 20 circones --cristales diminutos de
silicato de circonio que son extremadamente resistentes a la erosión
o al cambio químico-- que tienen entre 660 y 1.000 millones años de
antigüedad.
El trabajo, publicado en 'Nature Geoscience', sugiere que no solo
uno, sino muchos fragmentos de corteza continental se encuentran
bajo el Océano Índico. Los análisis de campo gravitacional de la
Tierra revelan varias grandes áreas del fondo marino donde la
corteza es más gruesa de lo normal, de 25 a 30 kilómetros de espesor
en lugar de los 5 o 10 kilómetros normales.
Los científicos han indicado que esas anomalías corticales pueden
ser los restos de una masa de tierra que el equipo ha apodado 'Mauritia',
y que se habría separado de Madagascar cuando éste se separó, a su
vez, de La India, hace 60 millones de años.
Tras el estiramiento y adelgazamiento de la corteza de la región
'Mauritia' se hundió y ha permanecido oculta bajo capas de lava. De
haber quedado en la superficie, habría sido una isla del tamaño de
Creta, según han apuntado los investigadores.
El equipo halló los circonios tras recoger muestras de arena de
la Isla Mauricio, conocida como destino turístico. Este mineral no
es habitual en la isla y, según han indicado los expertos "no hay
una fuente local obvia para estos circones" más que "se hayan
producido en Madagascar, al otro lado de un mar profundo".
"No es posible que el hombre las pusiera allí ni que el viento
las arrastrara, debido a su tamaño", ha indicado uno de los autores
de la investigación, Robert Duncan.
Otras cuencas oceánicas en todo el mundo bien puede albergar
restos sumergidos de continentes "fantasmas", según ha indicado otro
de los autores, Mac Niocaill. Ahora, falta conocer los resultados
detallados del fondo del océano, incluidos los análisis geoquímicos
de las rocas, que revelarán si 'Mauritia' es una "parte hundida" de
Madagascar.