Así lo demuestra el trabajo realizado por esa instancia en la
aplicación de las Normas Cubanas de Auditoría —en vigor desde el
pasado 3 de enero—, y los resultados de la VII Comprobación Nacional
de Control Interno efectuada del 29 de octubre al 30 de noviembre
del 2012.
De acuerdo con la Contralora General de la República y
vicepresidenta del Consejo de Estado, Gladys Bejerano Portela, en
ese ejercicio se constató el trabajo de las entidades con la guía de
autocontrol, así como un aumento del reconocimiento social y del
papel de los auditores, "cuyo primer deber es decir la verdad en
todo momento".
En la VII Comprobación, que estuvo dirigida a evaluar el estado
de control de algunos programas de impacto social vinculados a los
Lineamientos aprobados en el Sexto Congreso del Partido, se
inspeccionaron 234 entidades y se ejecutaron 238 acciones: 221
auditorías especiales y 17 comprobaciones especiales.
"El 34 % de esas verificaciones —señaló Alina Vicente Gaínza,
vicecontralora general— tuvo saldo negativo, lo que demuestra la
necesidad de lograr una mayor vinculación entre la administración y
los trabajadores en la toma de decisiones, así como el apego a la
legalidad, al control y a la exigencia".
Las causas de esos resultados son principalmente la insuficiente
fiscalización de las operaciones por los directivos, el no control
periódico —y con los trabajadores— del Plan Económico y el
Presupuesto, y problemas con los medios de medición, añadió la
funcionaria.
Para el 2013, la Contraloría General prevé intensificar las
acciones de prevención y enfrentamiento a las ilegalidades y
fortalecer el Sistema Nacional de Auditoría.
Según explicó Bejerano Portela, las directivas del organismo
estarán centradas en velar por el cumplimiento del Plan y
Presupuesto del Gobierno; cuidar los procesos inversionistas,
convenios de colaboración y asistencia técnica; así como la
creación, fusión y traspaso de entidades.
Este año —acotó la directiva— se hizo público por primera vez el
plan de acciones de control de la Contraloría para lograr una mayor
toma de conciencia y participación de las instituciones por sus
mecanismos de control.
Acerca de las Normas Cubanas de Control Interno, la también
vicecontralora general, Acela Martínez Hidalgo, explicó que aunque
se ha realizado una intensa labor con los auditores para su
preparación y aplicación, las premisas son continuar la capacitación
y el cumplimiento en el trabajo diario.