MANATÍ.— El funcionamiento de una conductora de polietileno de
alta densidad para trasladar agua a lo largo de unos 26 kilómetros
desde los pozos ubicados en el Cerro de Caisimú, significa un cambio
sustancial en el abasto del preciado líquido a los habitantes de
esta cabecera municipal.
Ascendente a dos millones 765 mil pesos, la inversión aprovecha
reservas y potencialidades naturales del mencionado cerro para
bombear hacia Manatí unos 60 litros por segundo: el doble de lo que
hasta ahora recibía el poblado.
Pruebas preliminares para decidir la factibilidad o no en el
empleo de esa fuente, habían arrojado resultados favorables acerca
de la cantidad y calidad del agua en la zona.
Con beneficio directo ya para las primeras 9 000 personas del
principal núcleo urbano, así como para los habitantes del Puerto de
Manatí y de la comunidad rural conocida como La Carbonera, esta obra
deja atrás la etapa en que el líquido llegaba desde el tranque de El
Guanábano, mediante un sistema de conducción abierta, muy vulnerable
a impurezas y a otros riesgos que obligaban a utilizar más productos
químicos y a duplicar los niveles de consumo energético.
De acuerdo con declaraciones de la ingeniera Rosemaire Ricardo
Batista, delegada del Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos en
Las Tunas, el territorio sigue impulsando los trabajos para asegurar
igual servicio en el poblado de Bartle y la rehabilitación de redes
en la cabecera provincial.