Una de las razones, obviamente, está en la posibilidad de acceder
por esa vía a diferentes conservas para el consumo hogareño.
Los productores del lugar, sin embargo, suman otro poderoso
motivo: la capacidad real que ha mostrado la pequeña fábrica para
asimilar y procesar producciones que antes se perdían en los campos
o se tornaba difícil su comercialización.
"La forma en que hoy se realiza el pago directo al productor,
crea motivaciones, seguridad entre los campesinos y permite
aprovechar mucho más y mejor las frutas y los vegetales, en
comparación con lo que sucedía años atrás" —afirma Manuel Concepción
Morales, presidente de la CPA.
Yanny Pérez Utra, administradora de la unidad, agrega que en
determinados momentos, hasta la empresa de Acopio envía materia
prima desde la cabecera provincial, a la vez que funcionan convenios
o contratos con municipios como los de Majibacoa, Colombia y Manatí.
"Todo eso —añade— nos ha posibilitado incrementar producciones y
hacerle ventas a la empresa de frutas selectas, llegar directamente
hasta escuelas, hospitales y otras instalaciones sociales, así como
tener presencia en las ferias que organiza el territorio los fines
de semana".
Con procedimientos manuales durante todo el proceso, uso del
marabú para la combustión de la caldera y una plantilla de ocho
mujeres y cuatro hombres, Villa Real atrae por sus mermeladas de
guayaba, mango y frutabomba, trozos de esta última en almíbar,
cascos de naranja y guayaba, dulce de ciruela, puré de tomate,
variantes mixtas o sencillas de encurtido: pepino, col, habichuela,
cebolla y otros vegetales, en cuyo proceso interviene el vinagre
elaborado in situ, con empleo de frutas maduras, plátano
burro o caña.
Pulcra, higiénica, organizada y libre de hechos desagradables, la
mini-industria continúa marcando pasos y pautas. Tan así es que,
según afirma Yanny Pérez están analizando la conveniencia de
instaurar otra vez el doble turno que alguna vez funcionó.
Muy bien les vendría una decisión así a los trabajadores en el
orden personal, a la comunidad en el plano colectivo y al territorio
desde el punto de vista económico, y sobre todo, social.