NACIONES
UNIDAS.— Estados Unidos y Rusia continuarán mañana sus contactos con
el mediador de la ONU para Siria, Lakhdar Brahimi, esta vez con el
peso que otorga la participación de autoridades del más alto nivel
de ambas potencias.
El enviado especial de Naciones Unidas para el país árabe tiene
previsto sendos encuentros bilaterales con el vicepresidente
norteamericano, Joseph Biden; y el canciller ruso, Serguei Lavrov.
Las entrevistas fueron anunciadas este viernes por el vocero
oficial adjunto de la ONU, Eduardo del Buey, durante su encuentro
habitual con los corresponsales en la sede del organismo mundial en
Nueva York.
El portavoz se limitó a informar que las reuniones, con carácter
bilateral, tendrán lugar en Alemania, donde Biden y Lavrov asisten a
la denominada conferencia de seguridad de Munich.
En esa misma ciudad Brahimi también conversará con el jefe de la
Coalición Nacional de las Fuerzas de la Revolución y la Oposición
Sirias, Moaz Al-Khatib, quien hace unos días dijo estar dispuesto a
dialogar con delegados del gobierno, pero fuera de Siria y bajo
condiciones.
Antes de su cita de mañana con Biden y Lavrov, el emisario de la
ONU discutió el tema sirio en diciembre y enero pasados con el
viceministro ruso de Relaciones Exteriores, Mijail Bogdanov; y el
subsecretario norteamericano de Estado, William Burns.
En esas discusiones las tres partes coincidieron en que no es
posible una solución militar del conflicto en el país árabe y que el
único camino está en un arreglo de carácter político.
También destacaron la validez del comunicado emitido en junio
pasado en Ginebra por el Grupo de Acción para Siria (China, Estados
Unidos, Francia, Reino Unido, Rusia, Turquía, Irak, Kuwait, Catar y
la Unión Europea) como base de las negociaciones.
Aquel texto pidió avanzar hacia un proceso de transición dirigido
por los sirios y la creación de un cuerpo provisional de gobierno
integrado por miembros de la actual administración y de los grupos
de oposición.
Hace tres días, Brahimi llamó al Consejo de Seguridad a adoptar
las acciones necesarias para implementar el contenido de la
declaración de Ginebra, la cual, dijo, contiene muchos elementos que
pueden conducir hacia una razonable solución de la crisis.