Gritos, el sonido fuerte de los hierros, el cansancio producto de
varios intentos certeros o fallidos, exigencia y disciplina, ese es
el ambiente que vive por estos días el gimnasio de pesas del Cerro
Pelado, ante la cercanía de la edición XXXII del Torneo
Internacional Manuel Suárez in Memoriam, del 10 al 17 de marzo, en
Cienfuegos.
La capitalina Yasleidys Muñiz (69 kg), cuarta en el Panamericano
Juvenil de Chile 2012 con biatlón de 170 kilogramos (80-90), es una
de las deportistas consagradas de más perspectivas para esta
competencia a pesar de sus 17 años. Se suman cuatro jóvenes de
reciente promoción a la escuadra elite: Niurka García y Niulis
González (48), Yaneisy Meriño (58) y Leidiana Martínez (69),
proyectadas para buscar la clasificación a los II Juegos Olímpicos
de la Juventud de Nanjing, China, en el 2014.
"Este último segmento está enfocado en el fortalecimiento del
tren superior (espalda y brazos), que es donde se concentran las
debilidades de nuestra selección. El próximo día 14 se realizará un
control en busca de definir qué falta por hacer y cuánto han
avanzado", apuntó Nelson Velásquez García, guía principal de las
damas.
"Hasta este momento, no presentamos afectaciones físicas. ¿El
objetivo? La obtención de forma deportiva, de ahí que seguimos
entrenando fuerte los lunes, miércoles y viernes en dos sesiones
(más de cuatro horas); martes y sábado en un turno, y los jueves es
día de actividad docente", agregó.
El levantamiento de pesas es un deporte de intensos volúmenes de
trabajo, con la edad de esplendor entre los 23 y 28 años. Amén de
esto, la escuadra antillana se nutre de forma continua de figuras
nuevas, lo que al decir de Velásquez asegura el relevo.
Claro, nuestras exponentes deberán esperar por resultados a nivel
universal, pues los inicios de la halterofilia femenina datan en
Cuba de pocos meses antes de los Juegos Centroamericanos y del
Caribe de Cartagena de Indias 2006.
En otras latitudes ya llovían certámenes: la ciudad checa de
Ostrava acogió la primera lid del orbe en 1987, mientras Sydney 2000
atestiguó el despertar de mujeres sobre la plataforma en Juegos
Olímpicos.