Para
Jesús Arboleya Cervera resultó ser el Premio Literario Casa 2013 en
la categoría de Ensayo de tema histórico social, por la obra Cuba
y los cubano-americanos. Un análisis de la emigración cubana,
otorgado ayer en la Sala Che Guevara de la institución en presencia
de su presidente, Roberto Fernández Retamar.
"Obtener este reconocimiento significa para mí un extraordinario
honor no solo porque es uno de los premios más prestigiosos del
continente, sino también porque es un premio revolucionario",
expresó Arboleya a Granma.
La reconstrucción en forma detallada con un sólido respaldo
documental, del tema de las relaciones entre los Estados Unidos y la
Revolución Cubana desde la perspectiva de las políticas migratorias
de ambos países, fueron razones para que el jurado acordara otorgar
por unanimidad el lauro al título, que "desmitifica una problemática
de mucha actualidad que ha sido objeto de diversas
interpretaciones".
Los argentinos Gabriel Cortiñas, y Nicolás Doljanin resultaron
premiados por las obras Pujato, en la categoría de Poesía, y
por La sombra del tío en Literatura testimonial.
En Literatura brasileña ganó la novela Domingos Sem Deus,
de Luiz Ruffato; y en el Premio extraordinario de estudios sobre las
culturas originarias de América el lauro fue para la chilena Lucía
Guerra por el ensayo La ciudad ajena: Subjetividades de origen
mapuche en el espacio urbano. En la categoría Novela el jurado
acordó declarar el premio Desierto.
Los Premios Honoríficos de Ensayo Ezequiel Martínez Estrada; de
Narrativa José María Arguedas, y de Poesía José Lezama Lima, fueron
para las respectivas obras Lectores insurgentes. La formación de
la crítica literaria hispanoamericana (1810-1870), de
Víctor Barrera Enderle (México); Leche derramada, de Chico
Buarque (Brasil); y Tiranos temblad, de Rafael Courtoisie
(Uruguay).
A la ceremonia asistieron Rafael Bernal, ministro de Cultura y
Abel Prieto Jiménez, asesor del Presidente de los Consejos de Estado
y de Ministros.