No por azar Zuleica Romay Guerra, autora de Elogio de la altea
o las paradojas de la racialidad, laureada en el Concurso Casa
2012 con el Premio extraordinario de estudios sobre la presencia
negra en la América y el Caribe contemporáneos, introdujo su ensayo
con el rubro "viejas y nuevas inquietudes".
"Empecé a escribir en mi mente este libro hace muchos años a
partir de las vivencias que como cubana tengo en esta sociedad tan
solidaria en el aspecto práctico, en la asistencia social y a veces
tan intolerante ante las intransigencias que las personas tienen",
reveló en la presentación del libro, acaecida en el contexto de las
actividades del recién concluido Premio Casa 2013.
Motivada por los debates que han tenido lugar en los últimos años
a propósito de conductas asociadas a los prejuicios raciales y a las
manifestaciones discriminatorias que persisten, independientemente
de la insoslayable misión de la Revolución Cubana, la investigadora
consigue transitar de un modo tan profundo como ameno, por la
historia secular del racismo y la discriminación racial en Cuba.
Cinco capítulos permitirán al lector repasar sobre un testimonio
en el que aflorarán personajes reales del ámbito familiar de Romay,
como Crecencia Santa Cruz, bisabuela, que recordaba en su vejez el
barracón de esclavos donde nació; o de la abuela Elena, espiritista
y militante del Partido Socialista Popular —quien decía que "la
verdad es que quien nos quitó las cadenas fue Fidel"—; y otros seres
comunes que, sin pretensiones entonces de convertirlos en
testimoniantes, fueron abordados por la autora en su afán de
intentar ver "cómo las personas que me rodeaban compartían o no la
percepción que yo tenía sobre este tema".
"Fui encontrando muchas huellas que me iban persuadiendo de que
los problemas de hoy tienen una base extraordinariamente cultural",
acotó Romay, quien insistió en que tenemos racializado nuestro
pensamiento y que reconocerlo es acaso la primera muestra de
compromiso, si se quiere realmente solucionar el asunto.
"Si el libro logra, con un poco de historia patria, con
testimonios de gente común, sacudirnos un poco, llevarnos a la
autorreflexión, yo me sentiría totalmente realizada, aun cuando
desde el punto de vista literario no sea una obra trascendente".