En
la segunda jornada de trabajo de la Comisión de Asuntos Económicos,
los parlamentarios debatieron el estado de las cuentas por cobrar y
pagar en el país, cuya información corrió a cargo de Irma Martínez,
vicepresidenta primera del Banco Central de Cuba, quien expresó que
a pesar de que se ha trabajado con seriedad e integralidad en este
tema, hasta lograr reducir montos con respecto al cierre del 2011,
todavía falta seguir disminuyendo estos indicadores cuyo peor
exponente es el Ministerio de la Agricultura.
Otro aspecto que sigue mereciendo atención, dijo la funcionaria,
son las deudas fuera de término entre entidades subordinadas a un
mismo organismo.
Sobre el mismo tópico, Liliana Hernández Díaz, presidenta de la
Sala de lo Económico del Tribunal Supremo, informó acerca del
desarrollo de la implementación de la Instrucción 215 que entró en
vigor en junio pasado.
En virtud de la importancia que reviste para el país el
saneamiento de las finanzas internas, y en pos de contribuir a
homogeneizar los requerimientos para establecer demandas por
reclamaciones económicas, se diseñó la mencionada herramienta. Ella
establece, como requisitos indispensables, la presentación del
contrato junto con la demanda, acreditar documentalmente la
realización previa de gestiones de cobro, y la obligación de las
partes de un mismo organismo de acudir a las vías administrativas de
solución ante conflictos, entre otros.
Una vez puesta en práctica y después de seis meses de emitida la
instrucción, se recibieron más de cinco mil reclamaciones, de las
que resultaron rechazadas un número superior al 20 %. La mayoría de
ellas por la imposibilidad de los implicados de probar que habían
establecido algún tipo de gestión de cobro. Se ha detectado,
asimismo, que algunas entidades concilian las deudas de manera
formal sin establecer nuevos plazos de cumplimiento o lo hacen
después de realizar la demanda.
Un asunto llamativo, según recalcó Hernández, es que 180 demandas
fueron hechas por montos inferiores a cien pesos y casi un cuarto de
todas las que se hicieron no superan los tres mil, lo cual evidencia
la falta de gestión de cobro. Hasta el cierre de noviembre quedaban
527 sentencias pendientes de ejecutar, siendo el Ministerio de la
Agricultura en este indicador el organismo más representativo. No
obstante, a juicio de la funcionaria, el trabajo realizado hasta
ahora denota una reacción del empresariado cubano en cuanto al
conocimiento de estos temas aunque todavía este sector debe ganar en
disciplina.
Antes, la Comisión de Asuntos Económicos había analizado aspectos
relacionados a la estrategia importadora y exportadora del país. El
viceministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Oscar
Pérez Oliva, informó que al cierre del año se prevé un saldo
favorable en la balanza comercial, debido fundamentalmente, al
sobrecumplimiento del plan de exportaciones de servicios. Los
parlamentarios conocieron, asimismo, sobre las medidas que
implementa el país para hacer más eficiente su gestión en la
concentración de compra de productos de uso difundido como las
pinturas y los neumáticos, entre otros. Igualmente, se repasaron los
esfuerzos que se hacen para incrementar los ingresos, y diversificar
las exportaciones.
En este punto, los parlamentarios expusieron la necesidad de
elevar la calidad de los rubros exportables y la importancia de
diseñar mecanismos que permitan introducir productos y servicios
cubanos en mercados foráneos. Llamaron la atención, además, sobre la
relevancia de poner en práctica una política de precios que estimule
la producción nacional.