"La opción preferencial a favor de políticas ortodoxas en la
mayoría de los países occidentales no ha solucionado la crisis, ni
desde el punto de vista fiscal ni financiero", añadió Rousseff.
La Mandataria inauguró junto a su homólogo francés, Francois
Hollande, el Foro para el Progreso Social, convocado por la
Fundación Jean Jaurés, de Francia, y el Instituto Lula, de Brasil,
para "reinstalar el crecimiento en el centro del debate público
mundial".
Los países latinoamericanos sufrieron durante décadas los planes
de ajuste económico y saben que los recortes radicales comprometen
el futuro de las personas, agregó la Mandataria.
Por su parte, el dignatario galo, señaló que la crisis hizo
surgir una nueva conciencia sobre la necesidad de estar más unidos y
planteó como prioridades el crecimiento, la lucha contra el
desempleo juvenil, la transición energética y el enfrentamiento a
las desigualdades.