Chirriaba
el partido con otro 0-1 en contra ante Guayana Francesa, cuando el
técnico Walter Benítez frotó la lámpara. Sacó del banquillo a un
hombre de ataque como Ariel Martínez por uno de los cuatro zagueros
y el espirituano ejerció de genio.
En dos flashazos, resolvió el encuentro. Primero, con un certero
disparo desde fuera del área al minuto 74 —tras una bonita
combinación con el Beto Gómez— y luego, de cabeza al 76, cuando tan
solo llevaba ocho minutos en el campo.
De ese modo, la selección cubana de fútbol alcanzó un triunfo
vital para sus aspiraciones en el grupo B de la Copa del Caribe, con
sede en Antigua y Barbuda, donde había debutado con el pie izquierdo
al caer 0-1 frente a Martinica el pasado sábado.
Así que el panorama presenta hoy la posibilidad de avanzar a
semifinales frente a Jamaica en el estadio Sir Vivian Richards,
asegurando automáticamente uno de los cuatro boletos que ofrece el
certamen para la Copa de Oro de la Concacaf el año próximo en varias
ciudades de Estados Unidos.
Pese a ser los campeones defensores, los reggae boyz
arriban a este duelo como la gran decepción del torneo, al sumar
apenas un empate sin goles ante Martinica, líder con cuatro puntos,
a la par que Cuba y Guayana Francesa le siguen con tres.
Mientras, por la llave A, antes de sus respectivos partidos la
víspera, Haití (4) sobresalía como puntero, escoltado por República
Dominicana y la escuadra anfitriona (3), con Trinidad y Tobago en el
sótano (1).