La versión en español del libro Cáncer, el gran desafío,
del doctor Franco Carvalli, profesor de oncología clínica de la
Universidad de Berna, Suiza, fue presentado hoy en La Habana, en el
contexto de la Convención Internacional Cuba-Salud 2012.
Estamos ganando científicamente la guerra contra el cáncer, pero
la perderemos muy probablemente de forma global, si no se realizan
pronto cambios radicales y a escala mundial en la asignación de los
recursos disponibles, considera el autor en el volumen de 157
páginas destinado a todos los públicos.
Los tumores malignos son un gran desafío científico y social, un
fenómeno biológico muy complejo que evidencia los determinantes
sociales y el éxito o fracaso de las intervenciones humanas sobre
las más de 200 enfermedades que engloba este concepto, aseguró el
experto a Prensa Latina.
Las causas de su aparición y desarrollo son muy amplias, pero las
infecciones virales y la occidentalización del modelo de vida en
países subdesarrollados están transformando la localización de los
tumores que eran típicos de sociedades occidentales como mama,
próstata, pulmón, también ahora en las más pobres.
Consideró importante individualizar cada uno de los tipos de
cáncer, pues mientras en unos la ciencia avanzó mucho en los últimos
30 años, en otros como el de páncreas no hubo ningún progreso y se
debe trabajar también en reducir la pobreza y cambiar los estilos de
vida.
Cavalli resaltó el sistema de salud cubano y las investigaciones
que se realizan en instituciones del polo científico de la isla, en
especial las relacionadas con tumores malignos, avaladas además por
la Organización Mundial de la Salud.
Cuba marcha a la vanguardia en los estudios de anticuerpos
monoclonales y vacunas contra el cáncer, dijo, de las cuales se
realizan ensayos clínicos en varios países con gran rigor.
Aun cuando todavía las vacunas no suponen una terapia de
excelencia para el cáncer, son una medida muy importante en la
estrategia de transformar la dolencia en una patología crónica y se
necesita tiempo para ello, ratificó.