Unos 150 delegados, en representación de los más de 14 mil
afiliados de la Unión Nacional de Arquitectos e Ingenieros de la
Construcción de Cuba (UNAICC), asistirán al VII Congreso de esa
organización. En el encuentro, a celebrarse en el Palacio de las
Convenciones los días 8 y 9 de diciembre, se debatirá esencialmente
sobre el papel a desempeñar por esos profesionales en la
actualización del modelo económico socialista cubano.
Según confirmó en conferencia de prensa Antonio Caparó Marichal,
presidente de esa organización, en el cónclave se dialogará
esencialmente sobre los nuevos retos que se presentan ante los
arquitectos e ingenieros del país en la instrumentación de los
Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la
Revolución.
En tal sentido, refirió que las discusiones estarán dirigidas a
la búsqueda y concreción de mecanismos que garanticen la eficiencia
y calidad del proceso inversionista-constructivo, el reordenamiento
territorial y urbano, así como la necesidad de un programa racional
y ordenado "que garantice los niveles de calidad y eficiencia en la
construcción, conservación y mantenimiento de la vivienda".
Los debates también se enfocarán en temas como la preservación
del medio ambiente, el uso racional y ahorro de los recursos
energéticos e hídricos, además de la concreción de una mayor
exigencia y seriedad para elevar la productividad y eficiencia.
Caparó Marichal precisó que se discutirá sobre la necesidad de
que se cubran los servicios de arquitectura e ingeniería que hoy no
se brindan, tanto para el sector estatal como el privado. Entre
estos "servicios necesarios y ausentes" enumeró la ejecución de
estudios de factibilidad, el control inversionista-productivo, las
auditorías energéticas y los levantamientos arquitectónicos o
ingenieriles.