El alcalde de Los Ángeles, Antonio Villaraigosa, dijo hoy que los
miles de trabajadores portuarios en huelga y sus empleadores
decidieron aceptar la mediación de funcionarios federales para
llegar a un acuerdo sobre el conflicto.
Según el alcalde, el arreglo es una señal estimulante y pudiera
poner fin a la huelga, ahora en su octavo día. Dijo que las partes
negociaron durante una larga jornada y ha habido algunos avances
hacia la solución del litigio.
"Tenemos que hallar una solución lo más pronto posible", comentó
Villaraigosa.
Los portuarios de Los Ángeles y Long Beach cesaron sus labores
desde el 27 de noviembre pasado y solicitan mejoras salariales y de
condiciones laborales a los propietarios de las compañías de fletes
de buques y terminales portuarias.
La huelga hizo que se cerraran 10 de las 14 terminales de carga
por contenedores del mayor complejo portuario de Estados Unidos. Los
empleados que participan en la protesta carecen de un contrato de
trabajo desde junio de 2010.
De acuerdo con el diario Los Angeles Times, el paro se considera
potencialmente desastroso para la economía de California, porque los
puertos de Los Ángeles y Long Beach son los principales puntos de
entrada y salida de mercancías del territorio, y en total emplean a
unas 600 mil personas.
Cerca de un 44 por ciento de todas las cargas que arriban a
Estados Unidos pasan por estas terminales marítimas, para un
estimado de mil millones de dólares en mercancías en una jornada.
Los huelguistas acusan a sus empleadores de ceder puestos de
trabajo a personal menos remunerado de otros estados e incluso
extranjeros, acota el rotativo angelino.