El
destituido presidente constitucional de Paraguay, Fernando Lugo,
planteó hoy a la misión de observadores de la OEA encabezada por
Oscar Arias que la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) debe
también ser invitada a realizar esa labor en las elecciones de abril
próximo en Asunción.
Tras más de dos horas de reunión en el local del Frente Guasú,
coalición de partidos y organizaciones de izquierda, Lugo explicó
que había señalado a Arias la necesidad de pluralizar la observación
de los próximos comicios para que ello ayude a su confiabilidad y
transparencia.
No entendemos por qué la OEA fue invitada por el gobierno y no se
quiere invitar a Unasur, pues la observación de las elecciones debe
estar abierta a todo tipo de países y personas, agregó.
También presentó al expresidente costarricense las preocupaciones
por la falta de actualización del padrón electoral, así como de la
composición del Tribunal Superior de Justicia Electoral, en el que
Frente Guasú no tiene representación, a diferencia de los partidos
tradicionales.
Hablamos ampliamente sobre los sucesos de Curuguaty, punto de
inicio de aquel juicio político de junio pasado e insistimos en la
clarificación de esa masacre, añadió al referirse al sangriento
desalojo en ese lugar, el cual culminó con la muerte de 11 labriegos
y seis policías.
Lugo recordó su propuesta de formación de una comisión con
entidades internacionales y personalidades de la sociedad paraguaya
para investigar a fondo lo ocurrido allí, sobre lo que pesa un manto
de duda.
Por su parte, Arias dijo que la OEA tomará nota de los
señalamientos del mandatario destituido "para ver qué puede hacer"
sobre el caso de Curuguaty, el padrón electoral y lo referente al
Tribunal Superior de Justicia Electoral.
Informó que ésta es una de las visitas que realizará a Paraguay,
aunque quedará en forma permanente en el país un grupo de quienes le
acompañan en la tarea asignada.
Arias había llamado la atención con sus declaraciones de ayer al
llegar a Paraguay en las cuales adelantó la transparencia de las
votaciones de abril próximo y calificó de demócrata a Federico
Franco, designado presidente de la República, tras el denominado
golpe parlamentario contra Lugo.