TEL
AVIV, 3 de diciembre.— El gobierno israelí de Benjamin Netanyahu
ratificó hoy la construcción de tres mil casas en Cisjordania y
Jerusalén Este, argumentando que su país "no se queda de brazos
cruzados en respuesta a los pasos unilaterales palestinos", en
referencia al mayoritario respaldo de la ONU a conceder el estatus
de Estado observador no miembro a Palestina.
"Israel seguirá poniendo seguridad en sus intereses vitales aun
frente a la presión internacional. La decisión sigue en pie",
precisó una fuente del despacho del premier.
Según ANSA, la misma fuente agregó que el gobierno del estado
judío tomará otras medidas si el gobierno palestino avanza con
decisiones de este tipo.
Por su parte, la Autoridad Nacional Palestina (ANP) aseguró que
la decisión del gobierno sionista de autorizar la construcción de
los nuevos asentamientos en Cisjordania supone un "ataque" al
gobierno palestino y a la "voluntad" de la comunidad internacional,
agrega Europa Press.
La "intransigencia" de Israel frente a la "condena generalizada"
de la comunidad internacional a su plan de ampliar los asentamientos
en Cisjordania, incluido Jerusalén Este, demuestra que la decisión
de la ANP de solicitar el ingreso en la Asamblea General de Naciones
Unidas como Estado observador no miembro ha sido "el camino
correcto", explicó la portavoz de la ANP, Nour Odé.